Tienen una alta capacidad de reproducción.
Una de las preocupaciones que podría afectar la población de truchas comiendo sus huevos.
Creen que la introducción de esta especie al río Negro data de hace unos 18 años en la zona del Valle Medio por parte de inmigrantes de Europa del Este, acostumbrados a su consumo. La teoría es que algunos ejemplares fueron sembrados en una laguna costera; como consecuencia de un desborde llegó al curso principal de agua y luego a redes de canales de riego y drenaje de todos los valles. Otra sospecha es que las aves pudieron trasladar algunos huevos en sus patas desde el río Colorado.
La carpa se encuentra en toda la extensión de los ríos Negro, Neuquén y Limay hasta la represa de Arroyito. Las zonas de mayor proliferación son los sectores considerados contaminados de la isla Jordán en proximidades de Cipolletti y la Central Termoeléctrica del Alto Valle, sobre el Neuquén. Los pronósticos dan cuenta que su laboriosidad le permitirá atravesarla, reveló el titular de ese organismo, Jorge Bridi.
La especie también fue encontrada en un tanque tipo "australiano" que toma agua por bombeo desde el río Negro en proximidades de su desembocadura en el océano Atlántico.
Este diagnóstico está en poder del organismo que conduce Jorge Bridi. El funcionario informó que se proyecta encarar la problemática en base a varias líneas de trabajo como la continuidad de estudios iniciados en 2005 por la Universidad Nacional del Comahue (Unco) y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) denominado "Plan modular para el relevamieno y evaluación de los recursos ícticos del río Negro con miras a su manejo". Durante este año comenzará el plan de monitoreo anual.
Se iniciará un proyecto de investigación sobre hábitos alimenticios en diferentes regiones y canales de riego, y una experiencia en el diseño de un arte de pesca selectivo a fin de determinar su explotación comercial.
Los técnicos del área le encargaron un ensayo a expertos que trabajan en lagunas bonaerenses para confeccionar una red con un entramado especial dado que no caen en cualquier malla.
El área dispuso que las actividades de pesca prosigan sin ningún tipo de restricción en la captura de piezas ni limitaciones de arte de pesca; como método inicial de paralizar la invasión.
Bridi dijo que se le debe reconocer a la carpa su capacidad de limpiar el lecho, como ocurrió en la isla 92 de Choele Choel. Aclaró que así como suele ingerir raíces pudo comerse huevos de truchas.
De todos modos atribuyó el descenso en la población de truchas al mal manejo de los caudales. Puso como ejemplo que cuando se necesita mayor cantidad de hidroelectricidad, de lunes a viernes, es posible que las truchas pongan huevos en un pedrero; y que ese sector del río quede seco durante el fin de semana cuando se contiene el agua.
Destacó que la carpa "se banca cualquier condición" del ambiente. Puede dispersar 30.000 huevos por kilo de animal, mientras que la trucha pone 1.000 por kilo y el pejerrey 3.000.
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