Preocupa la pérdida de masa hídrica del Glaciar Martial

Preocupa la pérdida de masa hídrica del Glaciar Martial
La advertencia científica habla de la casia desaparición de una fuente de aprovisionamiento de agua potable de Ushuaia. El Dr. Jorge Rabassa, director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), señaló que la reducción de los glaciares en Tierra del Fuego, en particular el que adorna la ciudad, obedece a “un proceso de fuerte retroceso” y añadió que se trata de un fenómeno “generalizado”.

Dijo que esta disminución de la masa hídirica del Martial, se relaciona también al cambio climático planetario que “se comenzó esencialmente, por razones naturales, hacia 1850”. En este sentido, sostuvo que el calentamiento global se ha intensificado “desde 1977 hasta la fecha”.

“Lo que sucede, con este proceso de perdida de masa, -en el caso de nuestro glaciar, por su cercanía a la ciudad y por abastecer a la ciudad de una parte significativa del caudal de agua de consumo- a tal punto, que de un único cuerpo de hielo, que había en la década del 50, era una masa continua de hielo; con el correr del tiempo se fue fraccionando”, detalló.

Describió cuatro fragmentos del glaciar, que ha sido estudiado por el CADIC y por la Provincia –citó al Ing. Rodolfo Iturraspe-, “está claramente establecido, que esos cuatro fragmentos están en un proceso de rápida desaparición”. Consideró que la tendencia marca que “hay tres cuerpos de hielo que podrían desaparecer en el transcurso de 20 años”.

Desde el punto de vista científico, Rabassa señaló que “mirando hacia la montaña –en el mes de febrero o marzo-, en el único lugar donde queda nieve sobre los fragmentos del glaciar” y entendió que el hielo milenario actúa como “conservadora, de trampa de calor”. Permite así, que esa nieva, se “vaya derritiendo lentamente” y aumente el caudal de los afluentes del valle del Buena Esperanza.

Consultado sobre, si desde el punto de vista científico, se puede hacer una previsión para evitar la continua perdida de masa hídrica, el director del CADIC en Ushuaia y exconvencional constituyente, dijo que es imposible evitarlo. “No se puede hacer nada para proteger esa masa de hielo en su proceso de fusión” y entendió que está atado “por el clima global y regional”. Pero remarcó que es necesario alertar sobre esta situación, “porque el caudal que baja por el arroyo Buena Esperanza es el resultado de ese proceso de fusión lenta de la nieve, como consecuencia que el hielo evita su rápida fusión”.

“El destino de la nieve, será derretirse rápidamente en la primera parte de la primavera y no quedaría suficiente cantidad de nieve en la cuenca como para abastecer le caudal que hoy necesitamos” para la ciudad.

Finalmente, entendió que “hay que evaluar qué alternativas hay”, ya que la ciudad está exenta de la realidad del glaciar, “quiere mantener un consumo de agua, que es muy algo y al cual estamos todos muy acostumbrados”. Pidió buscar alternativas o “complementar la oferta hídrica del arroyo Buena Esperanza con la de otros cursos de agua, multiplicando el número de tomas y de cisternas”, cerró.

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