Preocupa a los empresarios tucumanos la creciente presión fiscal en la provincia

 Preocupa a los empresarios tucumanos la creciente presión fiscal en la provincia
Desde la Federación Económica advirtieron que con la equiparación de la alícuota de Ingresos Brutos al 3,5 por ciento para sectores que venían tributando menos -y que la Legislatura aprobará en la próxima sesión- se verá afectada la rentabilidad de las empresas. Aducen que no podrán trasladar el costo a los productos por la baja en las ventas.
El paquete de normas impositivas que, por pedido del Poder Ejecutivo, el oficialismo legislativo aprobará en la sesión convocada para el próximo miércoles desde las 17.00, generó reacciones a favor y en contra entre los sectores que componen el arco económico en Tucumán.

En concreto, se realizarán modificaciones al Código Tributario, con el objetivo de "de poner en un plano de igualdad en la fijación de alícuotas a todas las actividades frente al Impuesto sobre los Ingresos Brutos", que con esta medida registrará su segunda suba en lo que va del año (la anterior, aplicada en mayo, elevó la alícuota del 2,5 por ciento al 3,5 por ciento).

De acuerdo al texto de uno de los proyectos enviados por el Gobierno, los sectores que hoy pagan una alícuota de entre un 1,4 por ciento y un 1,8 por ciento, que no habían sido alcanzados por el aumento anterior, tributarán el 3,5 por ciento desde el 1 de enero de 2013. Además, se deja aclarado que no habrá variaciones para aquellos rubros que en la actualidad están exentos del pago de ese impuesto.

La otra modificación impulsada por el alperovismo, establece que esta suba no impactará en los productores e industrias radicados en Tucumán, algunos de los cuales venían pagando entre el 2,5 por ciento y el 3,5 por ciento de alícuota, y que a partir del año próximo tributarán los valores del 1,4 al 1,8 por ciento.

Una de las actividades que, por ejemplo, se beneficiará con esta reforma impositiva, es la de la construcción, que tiene una alícuota del 2,5 por ciento (no había sido alcanzada con la suba aplicada en mayo).

Los proyectos en cuestión apuntan a premiar a las industrias y sectores productivos que invierten, fabrican y venden dentro del territorio provincial, lo cual es visto positivamente por esos sectores.

Preocupación empresaria

Sin embargo, la equiparación de la alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos en un 3,5 por ciento, que alcanzará a cientos de firmas de diversas actividades que comercializan sus productos y servicios en Tucumán, pero tienen base en otras provincias, genera inquietud entre el empresariado local, por entender que impactará en la rentabilidad del comercio.

En este sentido, el presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Raúl Robín, admitió que en el sector están "con cierta incertidumbre, debido a que todavía no se dieron a conocer plenamente los alcances de los proyectos respecto a qué sectores alcanzará la medida".

"Están igualando la alícuota 3,5 por ciento a muchas actividades que antes pagaban menos por alguna razón lógica, y no por un capricho, por lo que esta medida sin dudas aumenta la presión fiscal para esos sectores", advirtió el dirigente, en diálogo con EL SIGLO.

Según Robín, "si esta decisión no afecta a la actividad primaria local y a quienes ya pagaban 3,5 por ciento, hay que analizar varias alícuotas de una cantidad considerable que tenían un impacto menor, como estaciones de servicios o farmacias, que se verían muy perjudicadas. No tenemos en claro cuáles son los alcances de la medida, porque hay que analizar a cuántos sectores afectará", agregó.

De todas maneras, el titular de la FET dijo que "no es una buena decisión aumentar impuestos en tiempos en que la presión fiscal de Tucumán llega a límites graves, debido a que no hay capacidad contributiva". Al respecto, Robín recordó que "el comercio está en un período de baja de actividad considerable, al igual que las economías regionales, y subir el impuesto a las actividades comerciales en estas condiciones, obviamente, significa una medida negativa, que no contribuirá para nada al crecimiento ni al desarrollo de la economía".

Sobre el mismo tema, opinó que "en términos económicos este tipo de medidas pueden ser contraproducentes, porque incrementan costos en un momento de crisis, cuando las ventas vienen en baja desde hace varios meses, sobre todo en el comercio, que es el resultado de las demás actividades económicas".

El representante del empresariado dijo que "también hay que tener en cuenta que hay sectores que no pueden trasladar estos incrementos de costo fiscal al consumidor final, porque bajarán aún más sus ventas".

Robín advirtió que "esto también se traduce en una restricción de trabajo, porque con la baja en las ventas, se producen ajustes, despidos, suspensiones y se minimiza la toma de personal. Para los sectores a los que se les quita esa merma en la alícuota que tenían, se les complicará sustancialmente la situación. Por eso nos oponemos al aumento en la presión fiscal, pero hay que ver hacia qué sectores se aplicará esta equiparación del 3,5 por ciento en Ingresos Brutos", insistió, para terminar.

Impacto en la rentabilidad

Por su parte, el titular de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, Raúl Fioretti, consideró que "este aumento, elevando a 3,5 por ciento la alícuota de Ingresos Brutos, que ya se aplicó en mayo pasado y que ahora también alcanzará a sectores que venían pagando menos, será negativo".

En este sentido, aseguró que "en la mayoría de los casos, impactará negativamente en la rentabilidad de las empresas, que no podrán trasladar los costos financieros al producto, debido a que hay una retracción importante en las ventas. Justamente, nosotros decidimos trabajar ahora los feriados para que estos costos fijos no sigan impactando tanto en la rentabilidad, en un momento en que las ventas bajaron y para la mayoría es imposible recuperar ese costo aplicándolo al consumidor final", argumentó Fioretti, en declaraciones a este diario.

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