El pavimento articulado del Paseo del Salado —sector al que la mayoría llama Costanera Nueva de Santo Tomé— está sufriendo problemas estructurales de cierto tenor, como ser el hundimiento del piso y el aflojamiento de las “articulaciones” o bloques de concreto que lo constituyen.
No han sido pocos los vecinos del lugar y los visitantes que puntualizaron estos signos de deterioro a este medio, que en su edición del 5 de marzo pasado publicó un informe especial sobre este tema. Como se recordará, allí se hacía hincapié fundamentalmente en el accionar de aquellas personas que se dedican a estropear con pinturas y otras “salvajadas” las instalaciones o bienes públicos que otros —ya sean caminantes, corredores o pescadores— intentan disfrutar y aprovechar para la recreación, el descanso y hasta la práctica del deporte al aire libre.
Según lo que pudo averiguar El Litoral a través de fuente confiable, después de que se inauguró la obra de la defensa costera (el 14 de octubre de 2011), el municipio santotomesino se hizo cargo “de hecho” del mantenimiento de todo este amplio sector, pero sólo puede realizar algunas tareas específicas, como el corte del pasto y la limpieza general.
En relación a otras situaciones que puedan surgir (como los problemas de índole estructural), se encuentra ante el inconveniente de no poder contar con los elementos y materiales que en su momento debía facilitarle Ecodyma, la empresa que construyó la defensa.
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