La aparición de brotes de triquinosis en diversos distritos de la provincia de Buenos Aires a lo largo de este año, puso en alerta a autoridades sanitarias, ya que en algunas localidades la enfermedad reapareció luego de más de 10 años sin contabilizarse ningún caso.
Según dijo a la agencia de noticias DIB el director de este organismo, Jorge Bolpe, "si bien el número de brotes no ha crecido, quizás este año se han registrado más casos en relación a años anteriores, situación que está vinculada a la tendencia poblacional de consumir productos bajo la identificación de 'caseros', lo cual implica que no pasaron por los controles bromatológicos correspondientes".
De acuerdo al especialista, la presencia de la enfermedad está relacionada además con el incremento de la actividad de producción porcina de manera doméstica o familiar, que muchas veces se desarrolla en condiciones precarias o poco propicias para el animal. Asimismo, la faena clandestina como consecuencia del abigeato también tiene consecuencias sobre los consumidores, ya que muchas veces la carne se distribuye en locales comerciales o es vendida más barata.
En lo que va del año se registraron más de 300 casos a nivel provincial, y algunas de las localidades donde se han producido brotes son Chacabuco, Junín, Lobería, Salto, Brandsen, en ciudades del municipio de La Costa, y el más reciente y significativo, en Azul, donde la mayoría de las personas infectadas por el parásito se dedicaban a la fabricación de embutidos y chacinados.
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