Premian inteligencia artificial made in Corrientes

Premian inteligencia artificial made in Corrientes
Alexis Ibarra y Diego Fernández se graduaron este año en la Unne y su trabajo final logró el primer premio en el Simposio Argentino de Sistemas Embebidos. Los ingenieros presentaron un brazo robot. Destacan el desarrollo de tecnologías en la región y en el ámbito de las universidades públicas.

La idea se gestó hace un poco más de un año. Alexis Ibarra y Diego Fernández querían “dar ojos a una computadora”. Así, los entonces estudiantes de la carrera de Ingeniería en Electrónica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unne emprendieron el desafío de programar inteligencia artificial.

“Nos decían que sería difícil y seguimos”, recordó Alexis en diálogo con El Litoral. Por iniciativa propia, los jóvenes de 23 años comenzaron con el trabajo y para ello agregaron a su proyecto condimentos de creatividad, curiosidad y perseverancia, ya que su desarrollo no estaba en los apuntes. Esto, “por la rápida evolución de la electrónica”, según explicó el profesional.

Los alumnos también debieron recolectar los materiales necesarios y aprender puntos básicos de programación. Ambos desarrollaron un software que puede interpretar el mundo, la realidad, mediante visión artificial. A eso le agregaron un brazo para efectuar movimientos. El proyecto se llama “Clasificador de objetos, usando visión computarizada y un brazo robot”.

En marzo de este año los universitarios se recibieron de Ingenieros en Electromecánica con dicho prototipo, el cual fue presentado el viernes en el Simposio Argentino de Sistemas Embebidos (Sase), obteniendo el primer premio en la categoría trabajo final estudiantil.

El encuentro es organizado por la Asociación Civil de Sistemas Embebidos, integrado por profesionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Con más de 2 mil participantes cuenta con el auspicio de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel).

Estuvieron presentes representantes de distintas universidades de Argentina, así como de Colombia, Chile, México, Brasil, entre otros.

Ibarra explicó que los sistemas embebidos están vinculados a la noción de microcomputadoras. Por ejemplo, un dispositivo con inteligencia artificial que permite automatizar una función específica.

Esto puede variar desde colocar funciones a pequeños electrodomésticos hasta automatizar una casa, según comentó el profesional.

En cuanto al desarrollo de inteligencia artificial en la región, Ibarra sostuvo que “no hay que ponerse prejuiciosos ante la creencia de que no es posible”. “Todo lo que hicimos, desde que empezamos a programar el software hasta armar el brazo robot fue una incógnita. Es cuestión de animarse”, expresó Ibarra a El Litoral.

El joven ahora cursa la carrera de Ingeniería Eléctrica en la Facultad de Ciencias Exactas de la Unne, mientras que su compañero se encuentra realizando una especialización en Buenos Aires. Ambos son oriundos de la capital correntina y según comentó Ibarra, apostaron a la facultad local para estudiar.

“Tenemos que destacar la la capacidad de los alumnos y del cuerpo docente para dirigir trabajos de este tipo. Muchas veces no se pueden realizar otros desarrollos por la falta de fondos y por los problemas de importación”, dijo a El Litoral el director del proyecto, Oscar Lombardero.

El profesor de las cátedras de Trabajo Final y Procesamiento Digital de Bioseñales, de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unne, consideró la necesidad de gestionar líneas de subsidios para avanzar en ese sentido.

Por otra parte, a su vez, destacó el logro de los dos graduados premiados.

El brazo robot desarrollado en la Unne y que fuera galardonado, no obstante, será presentado nuevamente en un Congreso en Tucumán a desarrollarse los días 4, 5 y 6 de septiembre.

Según informaron oficialmente desde la Universidad del Nordeste, “el sistema tiene dos funciones o prestaciones principales, en ambos casos utilizando visión artificial y un brazo robot. Una de esas funciones consiste en el uso del brazo robot para reproducir a distancia movimientos reales que hace una persona y que son filmados por una cámara web y enviados al software”.

Esto es posible gracias a que el brazo robot sigue los movimientos de una persona a través de una webcam que graba las distintas posiciones y las reproduce.

A esto se añade una función central de sistema que es la selección de objetos que permite delimitar el área y los espacios en el cual el dispositivo hará la búsqueda de los objetos que debe alcanzar.

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