Así lo determinó el índice de precios de Córdoba. La gente interrumpe el tratamiento, advierte el Colegio de Farmacéuticos.
El impacto de la crisis económica se siente fuerte en el bolsillo, con subas generalizadas en la mayoría de los servicios públicos. Los medicamentos no se quedan al margen, ya que en un año su valor creció, en promedio, un 52 por ciento. El dato se desprende del último Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Córdoba, publicado el jueves de la semana pasada.
Según el relevamiento, los medicamentos se ubicaron en el cuarto rubro que más incrementos registraron desde junio del 2015 al mismo mes de este año. Así, las drogas medicinales se encontraron sólo por debajo de los aumentos de la telefonía móvil (que crecieron un 101 por ciento), el tabaco (89 por ciento) y los servicios públicos (84 por ciento).
“Los remedios tuvieron, durante 5 años, incrementos controlados con un tope del 14 por ciento anual. Con el cambio de gobierno, las industrias farmacéuticas aprovecharon el desorden para aumentar en unos pocos meses todo lo que no pudieron hacer durante la gestión anterior”, indicó Germán Daniele, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba.
El IPC sustentó los dichos del especialista ya que demostró que el gran salto en el precio de los remedios se dio en diciembre del año pasado, cuando se registró un aumento de un 21,26 por ciento (ver gráfico). También se dio un pico en abril (de un 6,62 por ciento). Luego continuó subiendo hasta hoy.
Daniele aclaró que las farmacias no son formadoras de precios: “Al valor lo fijan los laboratorios”. Y agregó que esos incrementos son la única herramienta que tiene el farmacéutico para hacerle frente a sus gastos crecientes.
Consultado sobre qué rubro sufrió los aumentos mayores, el especialista indicó que fueron los de venta libre.
Conducta de crisis. Los precios elevados de los medicamentos hacen que muchos pacientes interrumpan los tratamientos, indicaron fuentes de esta entidad colegiada.
Especialistas advierten que los consumidores pusieron en práctica una “conducta de crisis” que se compara con la registrada en el 2001.
“Los médicos recetan una marca que no siempre es la más conveniente. El paciente insiste en comprar esa firma. Como el dinero no alcanza, interrumpe el tratamiento”, advirtió Isabel Tenllado, responsable del área de Capacitación e Investigación del Colegio de Farmacéuticos.
Eso tiene un impacto muy negativo en la salud pública, agregó Tenllado, “porque son personas que se vuelven a enfermar y tienen que regresar a una clínica u hospital público”.
Un relevamiento realizado por la institución –a pedido de este diario– detectó que en el 71 por ciento de las farmacias aumentó la demanda de medicamentos genéricos. Es decir, de pacientes que preguntan por la misma droga o principio activo pero en una marca alternativa.
El sondeo fue realizado en mayo de este año sobre una muestra de 79 farmacias entre chicas a grandes, del interior y capital provincial.
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