Los precios de la nafta aumentaron la demanda del GLP automotor

Los conductores chaqueños no podrán aprovechar tan fácilmente el precio del litro de GLP automotor, porque la falta de infraestructura se convierte en un limitante para convertir el sistema de combustibles.
La única estación de servicio que ofrece este combustible sólo puede equipar a no más de dos vehículos por día, pero eso no impedirá que el mercado crezca rápidamente en los próximos dos años.

Pese a este condicionante, desde que la nafta súper pasó la barrera de los 3,40 pesos, el trabajo en ANSI Gas --la única estación de servicio que vende este combustible-- se incrementó notablemente, y este año esperan duplicar la cantidad de clientes.

Las inversiones necesarias superan la capacidad que tienen los empresarios chaqueños, y sin ayuda del Estado nacional es casi imposible. Hoy el combustible que venden no tiene el mismo subsidio que el gas en garrafa. "Las proveedoras nos cobran el precio real", relató el encargado del comercio.

Cada surtidor de GLP cuesta 50.000 dólares. "Si no tenemos asegurada la demanda la inversión no es fácil de concretar, pero creemos que este año va a crecer el mercado rápidamente", señaló el ejecutivo.

Al menos ya hay 20 particulares, es decir, vehículos para uso familiar, que han optado por el gas. "La diferencia es muy grande", relató el conductor, que estaba por emprender un viaje.

El beneficio a largo plazo es interesante para los automóviles; la diferencia entre combustibles es abismal, aunque también hay otros factores que inciden a la hora de definirse por la conversión.

Hay sólo hay una oferta el mercado local. Al ser única la boca de expendio la demanda es intensa. Pero pagar un poco más de 1,70 pesos por litro es una atracción jugosa para los bolsillos chaqueños golpeados por la inflación de los primeros días del año.

También las normas de seguridad son estrictas para el GLP; una mínima pérdida puede generar una fatalidad, más si no se la detecta a tiempo. Para los seguros, el cambio de combustible no es visto con buenos ojos.

Dos equipos, dos precios y poca financiación

Los conductores que compren el sistema de tanque y combustión de GLP deberán pagar unos 4.000 pesos para el equipo de tercera generación y 6.000 pesos para el de quinta generación.

Este último es el mejor, dado que en la práctica un litro de gas equivale a un litro de nafta, mientras que el sistema más antiguo la relación se necesitaba un porcentaje mayor para equiparar al hidrocarburo.

Pero el moderno sólo se puede instalar en los vehículos de 2009 y algunos motores de años anteriores. Aun así, los de tercera generación le significan un ahorro muy importante al usuario.

La otra gran barrera que hay es la financiación, escasa para el sector privado de la economía. El comercio ofrece al cliente un plan flexible: una entrega y el saldo en 4 cuotas.

También pueden adquirir el equipo por tarjeta, la empresa opera con Naranja, que tiene una elasticidad mayor.

Precios contra infraestructura

Desde diciembre a la fecha, los hidrocarburos se actualizaron más de una vez y quedaron en febrero cerca de la barrea de los 4 pesos. Pero a diferencia del GLP, la oferta de marcas y calidad es mayor.

Los conductores sacan cálculos. Para muchos lo mejor es continuar con la nafta, pero cada vez se incrementa más la cantidad de consumidores que optan por cambiar.

Otra posibilidad que requiere una legislación especial es la venta de automotores equipados con motores flex, un vehículo común en Brasil, pero no en la Argentina.

Esta tecnología permite a los conductores cambiar de combustible sin necesidad de tener un equipo especial. Una computadora hace los ajustes necesarios en la carburación para el máximo desempeño.

Pero mientras la oferta sea escasa las posibilidades son pocas; un boom masivo hasta generará distorsiones en el mercado y un peligro inminente si no se hacen los controles necesarios.

Al analizarlo desde el punto de vista costos-beneficios, el GLP garantiza un mayor ahorro, una palabra que no figura muy a menudo en el léxico de los chaqueños.

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