EL PRECIO DE LA CARNE POR LA NUBES

En estos días el CUCI está haciendo un relevamiento entre todos los asociados del sector de comercialización de la carne, en relación al aumento de precios producido y la falta de hacienda.
Los carniceros consultados indican que hay mucha preocupación, dado que no solamente los precios a los que ellos compran se han ido a las nubes, sino que el consumo de la gente ha bajado más de un 50%. Los que vendían 200 kilos de carne por semana han pasado a vender 110, 100 y 90kg por semana. Sin duda es una combinación explosiva, que quita la poca rentabilidad que tenía el sector: indicaron dirigentes del CUCI.

Uno de los carniceros consultados indicó que desde hace 2 meses comenzó esta corrida alcista de los precios, y es algo que nunca ocurrió antes. Indica que están muy comprometidos financieramente, que los costos no dan, y que muchos evalúan bajar las persianas si esta situación persiste.

"Es que el valor de la media res se incrementó alrededor del 80%, (actualmente se paga entre $ 12 y $ 14 el kilo en gancho) mientras los valores al público no acompañaron esa variación", subrayó el carnicero.

Responsables del sector frigorífico aseguraron que el precio de la carne aumentó entre diciembre de 2009 y los primeros días de este año en forma importante. Según coincidieron, la falta de hacienda, producto de la fuerte sequía que atravesó la región, y la política intervencionista que lleva adelante la Secretaría de Comercio serían las principales razones para esta situación. De hecho la faena ha caído entre un 30 al 40% de lo que era meses anteriores.

En los remates los precios reflejan el faltante, ya que el kilo vivo abandonó hace tiempo los 2,50 pesos, para pasar a valer $ 5,50 (sin IVA), más del 100% de incremento en menos de 12 meses. Hoy en los campos particulares, una vaquillona ó un novillo chico bien terminado está alrededor de los $7,50 a $8 final.

Las intervenciones en la cadena de valor cárnica, vía listado de precios sugeridos en Liniers, cierres de exportaciones, etcétera, mantuvieron los precios al público a raya, aunque resultaron ser inefectivas a largo plazo y desincentivaron la producción de carne por parte de los hombres de campo. Por otra parte, la liquidación de hembras (cercana al 50% de la faena total) agravó aún más este escenario, eliminando la producción de terneros.

"Actualmente faltan 4 millones de terneros (unas 800.000 toneladas de carne) y la Argentina exporta 400 mil toneladas, por lo que ni cerrando las ventas al exterior alcanzamos a abastecer el mercado interno", estiman fuentes del sector.

Del otro lado de las góndolas, la caída en las ventas ya se hace sentir, y se estima que a mediano plazo el consumo per cápita anual descenderá 20 kilos desde los actuales 67.

Con este complicado panorama, el CUCI toma cartas en el asunto, y en los próximos días tomará contacto con entidades intermedias provinciales y nacionales a efectos de intentar dar un aporte al sector, dado que en esta situación se hace muy dificultoso comercializar el producto en todos los niveles de la cadena cárnica.

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