Desde 2002 a la fecha, el valor que reciben las productoras neuquinas por el hidrocarburo destinado a industrias y generadoras se sextuplicó. Ese sector demanda el 70% del fluido que consume el país.
Además, buena parte de los valores que perciben las operadoras por el hidrocarburo se sextuplicaron desde 2002 a la fecha, pese a los innumerables reclamos del sector por mejorar su renta.
En 2002, las productoras de la Cuenca Neuquina recibían en promedio 0,46 dólares por el millón de BTU (MMBTU) de gas por parte del segmento más consumidor: el industrial. Mientras que hoy en día perciben 2,90 dólares, es decir 6,3 veces más. Si bien en los primeros años de la caótica salida de la convertibilidad los precios estaban estancados, hoy en día están un 630% por encima.
Pero si se los compara con el uno a uno, cuando las empresas no reclamaban por las “tarifas congeladas”, la diferencia también es notable.
En 1999, cuando terminaba la década menemista y la Alianza llegaba al poder, un peso equivalía a un dólar y el gas neuquino destinado a la industria se pagaba 1,17 dólares el MMBTU. Hoy cuesta un 224% más.
Si bien el fluido que pagan las fábricas es el más caro porque está librado al juego de la oferta y la demanda, las generadoras eléctricas también han visto incrementados los costos de su principal insumo para generar.
El precio del gas neuquino en boca de pozo para las usinas térmicas creció 2,5 veces desde 2005 hasta fines de 2010 (u$s1,10 MMBTU, versus 2,90).
Los valores del hidrocarburo no son uniformes, sino que varían por consumidor y por la cuenca de la cual provenga.
Si se divide por consumo se encuentran tres grandes grupos: industrias grandes y medianas, con precios liberados al mercado; residenciales y comerciales; y generadoras eléctricas. En los últimos dos casos los valores que esos sectores pagan están regulados por el Estado Nacional. Aunque en los últimos años las usinas pueden contratar “gas seguro” por su cuenta.
El segmento con los precios más bajos es el domiciliario, que paga en promedio u$s0,5 el millón de BTU y desde la salida de la convertibilidad prácticamente no ha variado, con lo cual en este caso el reclamo de mayores tarifas tiene justificación económica.
Si se ve por cuenca, la Neuquina y la Noroeste perciben precios de más de u$s2,20 el MMBTU en promedio sin diferenciar su destino. Mientras que la Austral es la más postergada con u$s1,6. Aunque Neuquén es la que más gas domiciliario (barato) aporta.
En resumen, más del 70% del gas que se consume en el país (industrias y generadoras) tuvo importantes aumentos en los últimos años. El que no fue modificado es el sector residencial y comercial que apenas supera el 20% de la demanda.
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