Preceptora sufrió acoso laboral

Preceptora sufrió acoso laboral
Una mujer que se desempeñaba como preceptora en un establecimeinto educativo de esta ciudad denució haber sido objeto de acoso laboral por no acatar “instrucciones partidarias” y por haberse abstenido de proceder de manera irregular en sus funciones.

El Carmen (C).- Una mujer que se desempeñaba como preceptora en un establecimeinto educativo de esta ciudad denució haber sido objeto de acoso laboral por no acatar “instrucciones partidarias” y por haberse abstenido de proceder de manera irregular en sus funciones. Ente las diversas situaciones descriptas la damnificada dijo que cuando estuvo a cargo de registrar a los alumnos beneficiarios de las netbooks del programa “Conectar Igualdad”, la instaron aque incorpara a una integante del persona de ordenanza, a lo cual se opuso. Debido a no haber aceptado incurrir en conductas indebidas comenzó a ser objeto del acoso por parte de dos sujetos, quienes la insultaban constantemente y además tenían trato denigrante y xenófobo con las alumnas procedentes de Perico. Aseguró que la situación fue denunciada en reiteradas oportunidaders ente las autoridades del establecimiento y del area educativa.

La víctima es Silvia Raquel Medina, licenciada en Gestión Educativa, y en diálogo con Pregón, denunció ser víctima de “mobbing” (acoso laboral o acoso moral en el trabajo) en el establecimiento educativo en el cual se desempeñaba, por parte de dos compañeros de trabajo, y que “a pesar de seguir los procedimientos administrativos correspondientes, presentando el 30 de noviembre de 2012 denuncia y pedido de cese de “mobbing” urgente ante las autoridades de la institución educativa, también con conocimiento de las autoridades del área de Educación”, estaría advirtiendo el un total desinterés por parte de la institución, razón por la cual decidió hacer pública la situación de opresión aplicada por los dos sujetos a los cuales identificó debidamente. La mujer explicó que desde 2010, cuando asumió el cargo de preceptora suplente el la institución educativa de El Carmen, habría comenzado a sufrir violencia laboral por parte de sus compañeros de trabajo, por negarse a seguir las instrucciones partidarias que establecía uno de los inculpados con el apoyo del segundo, “como no cumplir con los trabajos específicos de preceptoría, ni involucrarme en propuestas educativas de la institución. A raíz de mi negativa a cumplir con sus propósitos, comenzaron las amenazas en tono de broma sobre mi estabilidad laboral; decían: ‘trabajás con nosotros (políticamente) o no durás mucho en el cargo’, o ‘sumario administrativo’”.

Con el tiempo la situación se habría agravado y el acoso laboral se habría convertido en “insultos y humillaciones públicas por haber aclarado que vengo de un pueblo originario y tengo un abuelo boliviano y por reclamar constantemente por el comportamiento de ambos, también por la manera despectiva sobre cómo se dirigían hacia las periqueñas como bolivianas sucias, olor a feria, deberían tirarles una bomba, expresiones que proferían cada vez que pasaba las alumnas de Perico, ciudad a la que yo pertenezco”.

“Los insultos luego se centraron despues en mi persona, cada vez que salía o ingresaba a la oficina. Sufrí persecución por mis horarios de ingreso y egreso sabiendo que tenía autorización por parte de la vicerectora por las distintas acciones o particpar en programas del establecimiento, evitando registrar tardanzas o las de cualquier otro integrante del personal que respondía a la lista del rector. Contaban mis ausentes con insistencia cuando el preceptor suplente del turno noche (que es consejero docente suplente de la lista del año 2007) llevaba más de 25 faltas y nunca buscaron perjudicarlo”. El argumento de los acosadores consistía en que ella “cumplía funciones de mi cargo de coordinadora institucional de políticas estudiantiles en horario de preceptoría, por asesorar y cargar los datos de un alumno no vidente, cuando contaba con la autorización verbal de la secretaria administrativa de la institución. Recibí amenazas por no cargar como beneficiarios para que reciban netbooks del programa “Conectar Igualdad” al personal de ordenanza, entre los cuales se encontraba una consejera no docente suplente de la lista. Eso no lo hice porque no corresponde”.

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