Se trata una pareja que quedó sospechada de haber suministrado los teléfonos nextel. La médica del Gonnet que asistió a Carolina vinculó el disparo con la muerte del bebé Isidro
Si de testimonios clave se trata, precisamente, de las consecuencias de aquel disparo se encargó de declarar a primera hora la médica que asistió a Carolina en el hospital de Gonnet. La profesional confirmó la relación directa entre las graves heridas padecidas por Carolina y la muerte, una semana después, de su bebé Isidro (ver aparte)
Los testigos que quedaron detenidos primero habían declarado por separado y por la tarde fueron sometidos a un careo. Contradicciones e inconsistencias por doquier colmaron la paciencia del tribunal y la parte acusadora. Se trata de Francisco Conde y Silvia Amado, una pareja que aparecía en el expediente como unos simples vecinos del acusado Miguel "Pimienta" Silva, sindicado como el que marcó a Carolina en el interior del banco Santander Río de 7 y 42.
Pero ayer, a medida que transcurrían sus testimonios, se estableció además que “Pimienta” había utilizado un teléfono celular que figuraba a nombre de la testigo Silvia Amado.
Por su parte, Amado reconoció ayer ante el tribunal que ese teléfono era suyo aunque dijo que "compraba celulares y se los prestaba a los amigos", por lo que se sospecha puede existir una vinculación con los delincuentes a través de la entrega de líneas.
La mujer también dijo que tenía cuatro celulares a su “cargo”. A los jueces les contó que en realidad trabajaba de mucama para una familia de la Capital.
Durante la investigación de la causa, Conde y Amado dijo que “Pimienta” Silva circulaba a bordo de una camioneta Eco Sport, la cual se cree que funcionó de apoyo cuando fueron a asaltar a Carolina, pero ayer dijeron que no se acordaban de qué vehículo se trataba.
Debido a las contradicciones y "olvidos", el fiscal Marcelo Romero pidió al tribunal la inmediata detención de los testigos por "falso testimonio", a lo cual el Tribunal II –Claudio Bernard, Silvia Hoer y Liliana Torrisi, hizo lugar y efectivizo el arresto.
“Pimienta” Silva, conectado
Cuando se ordenó la detención en pleno estrado, se produjo otro curioso momento en el juicio oral. Conde se le aceró al presidente del tribunal, Bernard. “A mí no tiene nada que explicarme, dígaselo al fiscal de turno”, le dijo el
magistrado. Allí le salió al cruce el defensor oficial Claudio Ritter: “perdón, al primero que tiene que explicarle es al defensor en turno”. Los jueces validaron la acotación del defensor. Es que a Francisco Conde y Silvia Amado además del falso testimonio, se los investigará por su vínculo con la banda. Sospechan que proveían los nextel a través de “Pimienta” Silva.
“Hoy no tendríamos ni madre ni feto”
La defensora oficial del imputado Carlos Moreno, María Esther Vigorelli, preguntó ayer a la médica que atendió a Carolina si no se podría haber practicado la cesárea al momento de ingresar al hospital: "Hoy no tendríamos ni madre ni feto", respondió en forma rotunda. El fiscal Marcelo Romero explicó que la declaración de la médica confirma la directa relación entre las lesiones que sufrió Carolina y la muerte de su pequeño hijo y aseguró que, además, confirma científicamente que hubo una tentativa de homicidio a la mujer y un homicidio en el bebe.
El juicio oral seguirá el lunes con otros médicos que atendieron a Carolina y a su bebé.
“Ella ingresó con riesgo de muerte y el bebé sin signos vitales”
Hay un testimonio que fue determinante porque permitirá al momento de los alegatos acreditar el homicidio del bebé Isidro. Este testimonio fue vertido ayer en la audiencia por Graciela Badín, jefa del servicio de emergencia del hospital San Roque de Gonnet.
Se trata de la médica que atendió a Carolina después de que fuera baleada el 29 de julio de 2010. Detalló que la víctima ingresó al hospital "con riesgo inminente de muerte" y que el bebé nació "sin signos vitales" y debió ser reanimado.
También detalló que cuando Píparo ingresó a su sector a las 12.10 vio que se trataba de una paciente "que presentaba lesiones severas, que ingresó en estado crítico, con traumatismos múltiples y severas complicaciones respiratorias y hemodinámicas".
“Saludable y grande”
"El feto depende de las condiciones de la madre para vivir", consignó la médica del Gonnet, Graciela Badín, por lo que en ese momento, dijo, "la prioridad fue la atención de la madre porque eso era lo mejor para el feto".
Al no detectar latidos fetales, la médica dispuso una cesárea de emergencia, pero Isidro, nació a las 12.40 "sin signos vitales, no había pulso ni latidos cardíacos, por lo que requirió reanimación", afirmó.
"Se le practicaron masajes cardíacos, aporte de oxígeno, adrenalina y respondió rápidamente a la reanimación a los 10 minutos", precisó.
“Por favor, mi bebé, mi bebé”
En otro pasaje de su testimonio, la médica Badín recordó que Carolina, a pesar de las complicaciones para respirar, balbuceaba: "Por favor, mi bebé, mi bebé". "El índice de sobrevida que tenía era de 24,74 por ciento", precisó la médica, que detalló que Carolina estaba "pálida, con los labios y mucosas azules, es decir con cianosis, y sudorosa, había un riesgo inminente para su vida. Me impresionó que el disparo parecía venir de arriba hacia abajo. Las heridas que tenía comprometían seriamente su vida, eran heridas mortales. El tiro le perforó la pleura y el pulmón”.

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