Acerca del pedido de un incremento del 30 por ciento que reclamó el STMA y se abordó en el recinto, Rubén Rodríguez opinó que "la única manera de discutir un aumento salarial es a través de un plan de lucha sindical". "Es el Ejecutivo el que tiene la competencia", dijo por su parte Agustín Carús. En tanto, Alejandro Lozano sostuvo que "el Concejo debió tener un compromiso mayor con el sueldo de los municipales".
"Lo que resolvió el Concejo fue en resguardo del patrimonio de toda la comunidad", señaló Carús. JOSE BERGER
"Creo en definitiva se le miente a la gente porque reclamaron en el Concejo y lo único que se puede hacer es una declaración de voluntad de acompañar. A la gente hay que resolverle la situación con un plan de lucha y esa es la única realidad. Hacerles creer que yendo al Concejo van a obtener algo es una mentira".
Lo expresó ayer a este diario el concejal y secretario general del SOEMPA, Rubén Rodríguez, a propósito del reclamo de un aumento salarial del 30 por ciento para empleados municipales del Sindicato de Trabajadores Municipales que se trató el lunes pasado en el recinto del Concejo.
En la oportunidad se debatieron dos posturas. Por un lado, la mayoría de los ediles que opinaron que se trata de una cuestión que debe resolver el Ejecutivo Municipal, y por el otro, los concejales del Frente Justicialista para la Victoria que apoyaron este reclamo.
El debate se dio en un recinto colmado de trabajadores municipales que portando pancartas insultaron a quienes consideraron que no les brindaron el apoyo en este pedido.
Con relación a este tema, Rodríguez recordó que se encuentra vigente el arreglo al que se arribó en octubre de 2009 que estipula un incremento de alrededor del 15 por ciento escalonado.
"Es bueno recordar que se llegó a este arreglo a partir de asambleas populares y no por arbitrariedad del SOEMPA. Hicimos tres asambleas abiertas. La propuesta inicial era de un 10 por ciento y logramos un 15", explicó.
Además, consideró que "en aquel entonces era algo lógico, pero ante la situación del país, también creo que necesitamos más aumento, pero la única manera de hacerlo es a través de un plan de lucha sindical".
El concejal del Frente para la Victoria señaló que "me molesta cuando no se dice la verdad y lo que intenté desde la banca, si bien no pude votar, fue decir cuál era la verdad más allá de que les gustara o no. Nuestras diferencias con el gremio de Omar Varela son insoslayables y estoy orgulloso de tenerlas".
Otro de los temas que se debatió en el Concejo en la sesión del último lunes fue la licitación para la venta del inmueble municipal que ocupaba el ex supermercado Suma.
Al no haber llegado a un acuerdo, el Deliberante resolvió por mayoría habilitar la apertura de sobres, pero con nuevas condiciones, tales como un mayor precio de venta.
"Están muy claras las falencias que tuvo en Ejecutivo en el llamado a licitación y no lo podíamos aceptar", dijo.
Asimismo destacó que "este Concejo Deliberante está estudiando mucho los temas y en este tema en particular se analizaron todas las posibilidades, cuáles serían las consecuencias y se decidió lo que creemos que es lo mejor".
Se decidió habilitar la apertura de sobres, pero con la salvedad que desde la comisión municipal integrada por miembros del Ejecutivo y del Legislativo se deberá solicitar una mejora de la oferta.
Para el caso de venta al contado, deberá efectuarse conforme al valor de la tasación oportunamente practicada por el Colegio de Martilleros de Azul de 941.600 dólares, cuando la segunda licitación salió por un valor de 715,845 dólares.
En el caso de concesión con opción a compra, deberá efectuarse en el valor citado, a pagar en 37 cuotas mensuales más los intereses.
Rodríguez indicó por último "en ningún momento se quiso voltear la licitación, sino de vender en condiciones adecuadas un inmueble que es de todos".
"No son sueldos dignos"
El concejal Agustín Carús firmó el despacho junto a Carlos Bevacqua donde proponían encomendar al Departamento Ejecutivo que convoque a los gremios representantes de los trabajadores municipales con la finalidad de reabrir las negociaciones para determinar las cuestiones laborales de contenido salarial así como las vinculadas a la prestación de servicios y las condiciones de trabajo.
Ayer el edil del PRO indicó en diálogo con este diario que "es el Ejecutivo el que tiene la competencia para las negociaciones salariales porque administra al personal y define de dónde sacar los fondos".
En tal sentido, manifestó que "nosotros como Concejo tenemos competencia para controlar cuando se vulneran los derechos de los trabajadores y en este caso saber si el salario de los municipales está por debajo del mínimo vital y móvil. Otras de las actuaciones que ha tenido el cuerpo fue cuando se vulnero el derecho de los trabajadores con la lluvia de embargos que los mantiene endeudados de por vida".
Sin embargo, aclaró que "los sueldos de los municipales no son dignos".
Sobre la licitación para la venta del Suma, consignó que "todo lo que no cumplió el Ejecutivo, lo volcamos en un despacho. Uno de los aspectos más importantes es respetar la tasación del Colegio de Martilleros que luego fue bajado y también la cantidad cuotas que habían sido disminuidas".
"Lo que resolvió el Concejo fue en resguardo del patrimonio de toda la comunidad", puntualizó por último Carús.
"Es un reclamo justo"
"Me parece que el Concejo debió tener un compromiso mayor con el sueldo de los municipales. Tanto desde el oficialismo, como desde las bancadas de Unión Celeste Blanco y el PRO no se comprometieron con la situación real que están atravesando los trabajadores porque más allá de que el Concejo no puede resolver concretamente esa problemática, sí le puede dar el respaldo político necesario para que el sindicato encare una negociación con el Ejecutivo con la suficiente fortaleza política".
Lo expresó ayer a este diario el concejal Alejandro Lozano del Frente Justicialista para la Victoria que defendió la postura de solicitar al Departamento Ejecutivo que reformule el presupuesto de gastos, contemplando un incremento salarial del 30 por ciento para los empleados municipales con el objeto de garantizar el sueldo mínimo, vital y móvil.
"Consideramos que es un reclamo justo no sólo para todos los trabajadores que desempeñan sus tareas en el municipio de Azul, sino también para los pasivos. Es una cifra muy grande de habitantes de Azul que están dependiendo de ese aumento", aseguró.
Además, especificó que desde su bloque "no sólo propusimos como alternativa el lugar de dónde sacar los fondos necesarios, que era las cuentas a cobrar por deudas que asciende a más de 91.000.000 de pesos, sino también que ofrecimos al oficialismo analizar si ameritaba el ajuste de alguna tasa en función de un aumento para municipales".
En cuanto a lo resuelto por el Deliberante con respecto a la licitación del Suma, Lozano opinó que "fue una actitud responsable del cuerpo", aclarando que la bancada del FJPV "no se opone a la venta del inmueble, sólo pretendemos que el Ejecutivo se ajuste a derecho y a las normas emanadas del Concejo".
Agregó que "nosotros entendemos que no está justificada la rebaja sobre la tasación oficial del Colegio de Martilleros, ni tampoco la modificación al sistema de leasing originariamente previsto".
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