Daniel Ramos y Sergio Merena, gerente técnico y jefe de Redes de la CEAL, explicaron cuáles fueron las consecuencias del vendaval que se registró ayer a la madrugada en la ciudad y las localidades de Cacharí y Chillar. Anoche había distintos sectores que permanecían sin luz.
La salida del servicio de una línea troncal que alimenta el sector del camino Viajo a Tandil, por la caída de postes y cables de media tensión, y la interrupción de la red domiciliaria en distintas zonas de la ciudad, fueron algunas de las secuelas que dejó el vendaval que ayer a la madrugada se registró en el Partido de Azul.
Hasta última hora de la tarde de ayer, personal de la Cooperativa Eléctrica de Azul Limitada, estuvo trabajando en la reinstalación de los 16 postes de madera y hormigón que fueron tumbados por los fuertes vientos y la flacidez que presenta el suelo, por la acumulación de agua en superficie.
Daniel Ramos, gerente técnico, y Sergio Merena, jefe de Redes de la CEAL, en diálogo con este diario dieron cuenta de las labores que se realizaban en la víspera en una parte del tendido de 1.000 kilómetros de baja tensión, y una cantidad similar de media tensión, a causa del temporal con ráfagas de más de 80 kilómetros horarios que se produjeron en la zona.
Explicaciones técnicas
Ramos dijo que varias de las caídas de los postes que sucumbieron durante el temporal, son producto del piso “blando” generado por la acumulación de agua y el estado de putrefacción en que queda el palo de 9 metros de longitud. Esta situación se originó en el camino viejo a Tandil, a la altura de los establecimientos rurales de la familia Ferro, “La Esther” y “El Final”, entre otros.
“En el Camino Siempre Amigos también hay postes en el suelo y cables cortados, lo mismo que detrás del aeródromo, lo que dejó al Servicio Meteorológico sin energía”, explicó el vocero.
Puntualizó que en la ciudad hubo cables cortados en distintos sectores; en algunos casos porque no se llegó con el plan de poda que vienen instrumentando en forma conjunta la CEAL y el Municipio y en otros porque se cayeron postes de alumbrado en la periferia y el personal de la Cooperativa se abocó prioritariamente a retirarlos por razones de seguridad.
También se produjeron averías en tendidos eléctricos del camino que une Chillar con 16 de Julio, sobre las que el personal se encontraba trabajando para hallar una solución lo más rápidamente posible.
“A veces lo que se hace, si el poste se quebró, es enterrarlo momentáneamente aunque quede un poco más bajo, hasta que el piso permita reponer con un poste nuevo o intercalar columnas de hormigón cada 3 o 4 palos, como para que línea quede más firme. La política siempre fue hacer la línea con palos de madera, pero evidentemente el tiempo cambió, las tormentas eléctricas son cada vez más fuertes, con vientos intensos, y estamos viendo que hay que cambiar el tipo constructivo de la línea”, detalló Ramos.
Protecciones activadas
Los voceros de la CEAL confirmaron que hubo un corte general de electricidad en Azul que fue producto de la activación de las protecciones en TRANSBA desde las 04.17 a las 4.41, mientras que en las localidades de Chillar y Cacharí las interrupciones del suministro estuvieron vinculadas con la caída de rayos.
“El operador que está de turno evalúa la situación y hace un cierre para la nueva alimentación. En el caso de la alimentación general con TRANSBA, debemos comunicarnos con Ezeiza, donde se decide volver a alimentar. Nosotros lo que hacemos cuando ocurre un corte general es abrir todas las alimentaciones y después reponer de a uno”, explicó.
Merena, por su parte, precisó que ayer al mediodía tenían “entre 25 y 30 reclamos”, los cuales se irán subsanando con el correr de las horas. “Se da prioridad a la línea troncal del camino viejo a Tandil y, de persistir los reclamos en la ciudad, se reforzará con personal auxiliar”, acotó Ramos.
Problemas con el alumbrado público
Ramos anticipó que surgirían inconvenientes con el alumbrado público, “pero hoy (por ayer) no creo que sea el día para resolverlos porque estamos afectando todo el recurso humano que tenemos en hacer lo principal”.
En tren de atender prioridades, citó como ejemplo el caso del titular de un criadero de cerdos que se comunicó con la CEAL advirtiendo de la urgente necesidad de la restitución del servicio, “porque tiene animales muy chicos y requieren de calefacción”. “La verdad que no le pude dar precisiones de cuándo podríamos solucionarle el problema porque hay postes caídos y el estado del camino no es el mejor”, explicó el informante.
Mencionó que el hecho que no hubiera viento permitía trabajar con cierta tranquilidad durante la jornada de ayer.
“No tenés ‘piso’, estás mal parado, no podés llegar con vehículo…nuestra gente está trabajando dentro del agua y hace un esfuerzo realmente importante. Se pone muy incómodo trabajar para levantar un palo de nueve metros de longitud”, señaló.
Ramos aclaró que “si esto se hubiera dado a la madrugada, no hubiéramos salido porque no se ve y necesitamos que nuestra gente esté cuidada lo mejor posible para que pueda seguir trabajando”. “No queremos tener accidentes. Trabajar en medio de una tormenta está prohibido por la legislación; por eso lo evitamos. Se hacen cosas que se pueden. A veces se demora más en reponer y el usuario se molesta; apelamos a que se comprenda. Lo he dicho otras veces: cuando toda la gente busca refugio porque cae piedra, llueve y hay viento, nuestros muchachos salen a la calle”, concluyó.
LA ODISEA DE VOLVER CON EL AUTO “ENTERO”
Más allá de las consecuencias naturales que generan las lluvias en los caminos de tierra de cualquier Partido bonaerense, es elocuente la falta de mantenimiento del camino viejo a Tandil, donde hasta para los operarios de la CEAL, con camionetas todo terreno doble tracción, se dificultó llegar al sector donde cayeron 16 postes del tendido eléctrico (foto). Ni qué hablar del sufrimiento para quienes tienen domicilio o trabajan por esa zona, y asumen la “valentía” de transitar por el fangoso camino, a riesgo de caer en los préstamos inundados.
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