Los ediles difirieron para la semana que viene la sesión en la que tratarán el gravamen rural.
Los ediles ya tienen prácticamente consensuada en todos sus detalles la iniciativa que busca gravar las chacras abandonadas o baldías que hay en la ciudad, como forma de incentivar su recuperación y puesta nuevamente en actividad. El texto, además, cuenta con el aval de numerosas entidades y productores particulares, que han aportado con ideas y sugerencias a su elaboración.
Entre las instituciones, figuran la Cámara de Productores, el Consorcio de Regantes, el INTA, el INTI, la secretaría de Fruticultura y la Facultad de Ciencias Agrarias.
Abel Baratti, titular del CD, destacó ayer la labor llevada adelante por los ediles con el fin de sumar la mayor cantidad posible de opiniones sobre el impuesto, el cual entrará en vigencie a partir de 2012, por lo que sus efectos estarán en manos de la próxima administración municipal. Indicó también que con lo recaudado se fomentará la capacitación de los productores.
En la sesión postergada se prevé tratar también y aprobar un proyecto del Ejecutivo municipal para conceder al IPPV de un terreno ubicado en calle Naciones Unidas al norte, para que instale sus oficinas y su depósito de materiales.
Para julio, en cambio, quedará la definición sobre otro de los proyectos clave que impulsa el gobierno local, como es el nuevo esquema de estacionamiento en la zona centro, para el cual también se han consultado a distintos sectores.

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