Desde las 8 y hasta pasadas las 19 de ayer, los neuquinos se acercaron a los más de 260 establecimientos escolares habilitados en la provincia para votar. La jornada que empezó con mucho viento, frío y tenue descenso de ceniza volcánica, no impidió que los electores dijeran presente en las urnas
GRANDE Y CHICO. Más de dos generaciones se juntaron para emitir el voto. Para Francisco, a punto de cumplir 90 años, fue una elección más; para Luciano, de 19, la primera vez.
Los comicios convocaron a ambos -abuelo y nieto- a sufragar en la mesa 147 de la Escuela 199.
Francisco suele votar de mañana, pero la juventud no es proclive a madrugar y lo hicieron a horas del cierre. “Es una satisfacción concurrir con mi nieto. Muchas veces nos vimos impedidos de votar; por eso, desde el retorno a la democracia no falto”, expresó Francisco.
DESAFIARON LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS. Ni el frío, ni el viento ni la ceniza volcánica que visitó una vez más la capital neuquina impidieron que algunos neuquinos concurrieran a votar a primera hora de ayer.
Bien abrigados, con bufandas, guantes y gorros salieron de sus casas y se dirigieron hasta las escuelas. Hubo quien lo hizo a pie, aunque otros se acercaron en autos y bicicletas. Todos sabiendo que estaban cumpliendo con el deber social de votar.
"Decidí venir ni bien abrieron los comicios porque es el momento más tranquilo", dijo Jorge, mientras que Raúl agregó: "Esta hora tiene sus beneficios, te permite regresar con facturas para tomar unos ricos mates y seguir los resultados sin la necesidad de salir de casa".
UN CLÁSICO. La presencia de los padrones pegados sobre las paredes de los colegios sirvió para que los electores se buscaran al llegar y conocieran la mesa en la que debían presentarse. "Muchos llegan porque saben que votan en esta escuela pero no conocen en qué mesa hacerlo, o bien se olvidan. Entonces, el padrón los ayuda y les evita peder el tiempo", justificaron desde varias mesas.
NADA EN COMÚN. Raúl Godoy estuvo en la Escuela 197, en simultáneo con el intendente Farizano. “No me toca votar acá, igual. Hasta el lugar de votación nos separa”, comentó en tono irónico el segundo candidato a diputado por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, quien llegó a la escuela para “controlar cómo iba todo para su frente”.
SOBRE LA HORA. Una parte importante de electores se volcó a las escuelas cuando restaba poco para finalizar el comicio. A partir de las 16 fue incesante la llegada de votantes y en muchos establecimientos de la ciudad de Neuquén hubo decenas de personas que tuvieron que sufragar después de las 18 porque se habían producido largas colas.
MANSILLA VOTÓ EN UN ESTABLECIMIENTO FRESCO. Algunas escuelas tenían calefacción y otras aplacaban el frío con estufas eléctricas. En la EPET 8, el aire helado se colaba por los vidrios rotos de la galería principal. Pasadas las 9, el candidato a diputado por UNE y el Frente y la Participación Neuquina, Mariano Mansilla, ingresó con su padre Rubén, de 79 años. “No tiene ningún sentido no votar en una sola localidad como se especuló respecto a La Angostura”, indicó.
ALGUNOS FUERON TRASLADADOS. El aparato para movilizar a votantes comenzó en la capital neuquina una jornada antes -sábado-, cuando autos particulares hicieron colas de hasta cinco cuadras en estaciones de servicio con el fin de abastecerse de combustible. La maquinaria electoral se puso en marcha, principalmente, en dos estaciones de bandera extranjera, donde la mayoría de los autos particulares, taxis y combis utilizadas para los comicios tenían pegados en los vidrios logos en referencia a las dos principales listas.
LE ACERCARON LA URNA. Por complicaciones en establecimientos educativos de la ciudad, presidentes de mesa tuvieron que acercarse hasta el elector con el objetivo de que éste pueda cumplir con el deber de votar. Uno de los tantos casos se dio en el CPEM 53, donde una persona que se traladaba en sillas de ruedas debió esperar en una puerta a que le acercaran la urna para depositar su voto.
¿PUEDO VOTAR? Entre las peripecias que sucedieron en la Escuela 197 de la capital neuquina, se destaca la aparición en las mesas de un grupo de perros pequeños que no tardaron en causar gracia en la gente. Sin embargo poco duraron en los establecimientos, ya que fueron echados a la calle inmediatamente.
LESIONADO, PERO EN PAZ. Pasado el mediodía, se hizo presente en la EPET 8 el diputado Nacional por el MPN José Brillo, con un problema físico luego de haber jugado un partido de fútbol el sábado. A pesar del golpe, Brillo se mostró distendido, “con esa paz que se siente después de una campaña”. Además, manifestó su solidaridad con los vecinos de Villa La Angostura.
SISTEMA BRAILLE. Acompañado por su labrador negro, Carlos Vadalá fue uno de los primeros en la provincia en utilizar un dispositivo para personas con discapacidad visual, que fue aportado por Nación. Es una especie de estandarte que se colocó en la Escuela 201, en cuyos bolsillos introdujeron las boletas de los candidatos, que tienen en relieve el número de lista de cada partido político.
LOS HERMANOS SEAN UNIDOS. La candidata a vicegobernadora por el Frente Neuquino, Nanci Parrilli, votó en el CPEM 41 entre un enjambre de medios locales y nacionales atraídos por el acto electoral. Llegó secundada de Oscar Parrilli, hermano y secretario general de la Presidencia. De la mano de su nieto Lautaro, evitó confirmar si (Martín) Farizano era el preferido de Cristina Fernández.
SIEMPRE PRESENTE. Mates, galletitas y los no tan olvidados envases de alcohol en gel pululaban en los bancos de las autoridades de mesa. Entre mate y mate, las fuerzas de seguridad controlaban que el acto eleccionario se desenvolviera con normalidad.
PIONERO NEUQUINO. En la Primaria 201 votó Reynaldo Pastor Gutiérrez, de 97 años, ex diputado nacional por el MPN en el período 1983-87 e integrante del Gabinete del primer gobierno de Felipe Sapag (1963-66). Pastor fue acompañado por su hijo, su nieto y su bisnieto. “En la vida política neuquina estuve siempre junto a Don Felipe, fuimos muy compañeros”, relató Pastor, quien le pidió a los jóvenes que votan por primera vez que "intervengan en la actividad política para intentar mejorar la situación de los que menos tienen”.
CASI 90. Estela Romeo, la esposa del fallecido ex gobernador de Neuquén, Felipe Sapag, concurrió a votar antes del mediodía acompañada por su hijo Luis Sapag. En breves declaraciones dijo: "Vine a votar con casi 90 años", al tiempo que indicó que "siempre que hay elecciones hay que votar porque hubo muchos años que no podíamos hacerlo". Romeo hasta hace cuatro años votaba en la localidad de Cutral Co donde vivió hasta la década del '70 cuando su esposo fue elegido gobernador. El entonces candidato a diputado Luis Sapag sostuvo que no tenía cábalas para votar y que el trabajo que tuvo por la tarde fue cargar datos en el centro de cómputos.
"REVALIDAR LA GESTIÓN". Pasadas las 11 de ayer, cuando el viento empezó a molestar y la gente con los barbijos empezó a formar parte del paisaje urbano, la vicegobernadora, Ana Pechen, concurrió a votar a la Escuela 125.
“Hoy (por ayer) no está tan terrible en Villa La Angostura, está peor aquí por el viento. Sé que algunas personas convocaron a no sufragar pero espero que la ciudadanía vote; no se va a perder esta oportunidad que nos ha dado la democracia”, expresó.
Consideró que estas elecciones resultan ser un plebiscito a la gestión que encabeza junto con Jorge Sapag: “Cuando uno pretende renovar ante la ciudadanía su cargo, está revalidando su gestión”, destacó.




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