Una de las preocupaciones generadas alrededor de la eventual radicación de una mina para explotar oro en la Puna salteña de parte de una empresa canadiense, es que el proceso exija una "sobreexplotación del agua" de la cuenca de Río Grande, y que ello pueda implicar una salinización del escasa agua dulce que hay en esa zona.
Fuertes explicó que en la zona de explotación, la recarga por precipitaciones es de aproximadamente 50 milímetros anuales, y se desconoce la cantidad que podría surgir de recarga de los acuíferos con agua de deshielo.
Ante la preocupación por una posible sobreexplotación del recurso hídrico, Fuertes entendió que se deberá contar con un sistema de monitoreo de excelencia.
Las consultas que se hicieron a Fuertes fueron en el marco de algunas observaciones planteadas por el cacique de la comunidad kolla de Tolar Grande, Julio Cruz, quien en diálogo con Nuevo Diario cuestionó la posibilidad de abastecer de agua a una empresa minera que explotará oro, mientras que la comunidad de la localidad puneña no cuenta con el líquido elemento en forma constante.
"Son dos cuencas diferentes", respondió Fuertes al contestar sobre este cuestionamiento, indicando que hay unos 60 kilómetros entre ambas. Respecto de la situación de Tolar Grande indicó que la fuente de abastecimiento de agua viene del cerro Macón, a través de una toma superficial. Reconoció que no está alcanzando el agua para abastecer a toda la comunidad lo cual, sostuvo, se quiere subsanar con la perforación de un pozo.
Este se encontrará en la cuenca con la que se busca abastecer a la comunidad, que es la del Salar de Tolar Grande. Si bien se hizo la perforación y se dispuso el entubado para extraer el agua, hubo problemas técnicos por lo cual ya se informó a la empresa Hidro Plus, adjudicataria de la licitación para perforar el pozo en cuestión, que debe hacer una nueva perforación a fin de disponer con una mayor provisión de agua para la comunidad.

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