La medida de fuerza fue prevista para el miércoles 11 de agosto. Se demanda un piso mínimo de 3.000 pesos para las enfermeras. Aunque dudó de la concreción de la huelga, Manzur explicó que consistiría en el quite de colaboración y el bloqueo de los quirófanos.
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Este jueves durante la realización de un plenario en la ciudad de La Plata, los máximos representantes de los trabajadores de la Sanidad en el nivel provincial decidieron brindar un plazo de 10 días más a los empresarios del sector para propiciar un aumento que signifique un piso "de 3.000 pesos para las enfermeras". Caso contrario, se declararon "en estado de alerta y movilización" y se aprestan a concretar una medida de fuerza el miércoles 11 de agosto que consistiría en el quite de colaboración y el bloqueo de los quirófanos.
En nuestra ciudad, el secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), Carlos Manzur, reconoció que este mes se cumple un año de las últimas paritarias del sector y consideró el momento apropiado para impulsar el reclamo aunque explicó que la situación podría normalizarse con el correr de los días porque "no es tan complicada".
De todos modos, Manzur manifestó la decisión de la cúpula sindical provincial del sector de llevar adelante una estrategia en caso de que las negociaciones no llegaran a buen puerto. Por esa razón, durante la semana que finaliza se les proveyó a los delegados locales de la folletería y cartelería que por estos momentos debería estar expuesta en sus lugares de trabajo, donde se explica a la opinión pública los motivos que impulsan el reclamo.
El trabajador de la Sanidad dio a conocer que se llevó a cabo una reunión sindical en la capital bonaerense, en la sede ubicada en calle 5 entre 39 y 40, donde se determinó llevar adelante una medida de fuerza si no prosperan las conversaciones para elevar el piso salarial. "El jueves se hizo un plenario secretarios generales del interior y de delegados de La Plata con el tratamiento de los convenios colectivos que faltan cerrar en paritarias. Se llegó a la conclusión de que el día 11 de agosto, de no haberse firmado los mismos, iríamos a un paro".
Según explicó el gremialista local, en la cartera de Trabajo nacional estaban dadas las condiciones para la firma del convenio que permitiría liquidar los aumentos solicitados pero el titular de la Federación de Clínicas de la Provincia de Buenos Aires se negó a rubricarlo. "En el despacho del ministro Tomada se encontraban los representantes de las distintas cámaras de las clínicas y a último momento, el representante de Fecliba, el doctor (Gustavo) Mamoni, no aceptó firmar".
La justificación del presidente de Fecliba apuntaba a la necesidad de que "el PAMI volcara el mismo aumento que se estaba por firmar para los salarios de los trabajadores, cuando PAMI ya había asegurado ese mismo día un 21 por ciento". Manzur subrayó que si bien el aumento demandado es de alrededor del 30 por ciento, el aporte comprometido por esa obra social era suficiente para solventar la magnitud de la suba: "El aumento de 21 por ciento en aquellas instituciones que tienen 5 ó 6 mil cápitas de PAMI representa muchísimo más de lo que se está pidiendo para los trabajadores y a eso hay que anexarle que muchísimas obras sociales, ya sea prepagas o sindicales ya han otorgado aumentos en cuanto a las prestaciones", reconoció.
Especulaciones
Sin embargo, aunque existe la presunción de que se podría llegar a un acuerdo antes de que venza el plazo establecido este jueves, se decidió proporcionar a los delegados locales material que pone en contexto el pedido de aumento. "Se informó a los delegados sobre las medidas a seguir y ya hemos traído afiches para colocar en las instituciones y también en la vía pública exponiendo qué es lo que queremos: un salario básico de 3.000 pesos para la enfermera".
En nuestra ciudad, la potencial medida de fuerza afectaría los servicios de los trabajadores de la Sanidad, "no sólo de los que son enfermeros, sino de los que son administrativos o mucamas". En ese sentido, Manzur reveló que los niveles salariales del sector no se han visto tan relegados como los de otros gremios, "ya hace un año que no tenemos aumento y era la hora porque justamente en agosto se cumple un año de las paritarias anteriores".
El titular de la delegación local de ATSA indicó que "el plazo límite es el 11 de agosto pero nosotros tenemos que ir armando la ofensiva por si no llegamos a ningún acuerdo". Según su experiencia están dadas las condiciones para llegar a un acuerdo, "seguramente en estos diez días habrá más reuniones por este tema, el miércoles se comunicaron con el secretario general West Ocampo pidiendo una reunión", anticipó.
Carlos Manzur aseguró que "la situación en realidad no es complicada, estaba todo acordado para firmar". Pero si no se revirtiera esa negativa a mejorar los salarios, el miércoles 11 "vamos a hacer lo mínimo indispensable y vamos a bloquear los quirófanos".
Por último, el gremialista dudó de la concreción de la huelga. "Creo que no se va a llegar a concretar una medida, generalmente se especula hasta último momento y cuando se amenaza con un paro, se firma. No sería nada extraño que se llegue a un acuerdo porque el PAMI está otorgando el 21 por ciento de aumento, que refleja muchísimo más de lo que se les va a dar a los trabajadores", finalizó.
La situación
El secretario general de ATSA La Plata, Pedro Borgini, mostró su preocupación por la falta de compromiso por parte del sector patronal para fijar una pauta salarial similar a la obtenida por el resto de los sectores de la sanidad. "Hay un firme reclamo de los enfermeros y auxiliares de clínicas, laboratorios, sanatorios y geriátricos para conseguir un incremento que lleve el sueldo a 3.000 pesos de básico para la enfermera. El acuerdo logrado el año pasado está a punto de caducar y los compañeros tienen incertidumbre sobre su futuro salarial", explicó Borgini.
Las autoridades de la Federación Argentina de Trabajadores de la Sanidad (FATSA) llevan adelante negociaciones en el marco del convenio colectivo de trabajo 122, que comprende al personal técnico, administrativo y de maestranza de clínicas, sanatorios, institutos con internación, establecimientos geriátricos y sanatorios de neurosiquiatría. También siguen demorados los convenios colectivos 107 (centros de salud pertenecientes a las sociedades de socorros mutuos); 108 (establecimientos sin internación) y 459 (empresas de emergencias médicas).
Los trabajadores de los laboratorios de todo el país obtuvieron un aumento del 33 por ciento en el marco de la paritaria sectorial. Hace 10 días, la Federación de Trabajadores de la Sanidad acordó con los laboratorios farmacéuticos, la Cámara de Especialidades Medicinales y la industria de productos veterinarios un incremento escalonado que alcanza al 33 por ciento. En junio, los trabajadores de las droguerías firmaron un convenio que prevé aumentos del 31 por ciento y el sector que nuclea a los hospitales de la Comunidad acordaron mejoras del 32 por ciento.

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