El líder del PRO indicó que su partido irá solo en las presidenciales, cualquiera sea el resultado de las legislativas. Planteó fuertes diferencias con De la Sota y señaló que el PJ disidente “nunca despegó”
El jefe de Gobierno porteño estuvo en la redacción de PUNTAL y sostuvo una extensa charla. Lo acompañaron Héctor Baldassi, que encabeza la lista del PRO en Córdoba, y el riocuartense Jorge Pazo, que va cuarto en la nómina.
-Las encuestas, por lo menos las que hemos conocido aquí en Córdoba, marcan una polarización entre el PJ y la UCR. ¿Puede llegar a hacer pie en la provincia Unión-PRO?
-Pienso que el panorama es totalmente el contrario. Los partidos que han estado acostumbrados a sacar por sí solos el 90% de los votos, hoy están aspirando a tener a lo sumo la mitad. Creo que hay un enorme espacio en las demandas frustradas que tiene la gente para un partido como el nuestro, con gente que representa al ciudadano común, que representa honestidad, transparencia, sentido común, vocación de servir. Ese es el caso de “La Coneja” Baldassi y toda la lista que lo acompaña. Jorge Pazo aquí en Río Cuarto. La verdad es que estoy muy entusiasmado porque lo que pasó el 8-N y el 18 de abril se está continuando en entender que sólo con una mejor política vamos a conquistar el futuro que nos merecemos. Y eso significa que hay que participar.
-¿De ahí la incorporación de figuras que no son de la política?
-Absolutamente. Desde el primer día he dicho que el PRO tiene que ser un puente entre
la sociedad civil y la política. Así como me animé hace casi una década saliendo de Boca, tienen que animarse todos porque no es verdad que solamente un partido pueda gobernar. Nosotros gobernamos hace seis años uno de los distritos más difíciles de Argentina, con un Gobierno nacional que ha sido tremendo con nosotros, sacándonos recursos y obstruyéndonos. Y renovamos con el 64 por ciento. Y ya hasta los que no nos quieren aceptan que somos el gobierno que más ha hecho en los últimos 30 años. Eso significa que si tenés un buen equipo y capacidad de gestión, vos podés gobernar. Lo que hace falta es renovar la política con gente que haya hecho algo en su vida antes de participar en política.
-Pero ¿el hecho de no tener cuadros políticos no juega en contra?
-Yo tengo cuadros políticos. En mi espacio hay mucha gente que ha hecho política antes de llegar al PRO, pero la esencia es que el PRO está abierto a la gente para que se sume a participar en política. Porque la política tiene sentido en tanto y en cuanto mejore la vida de la gente, no sirve de nada estar discutiendo ideologías que no tienen un correlato con la vida real. La gente quiere que le hagas el metrobus, que le devuelve una hora por día, todos los días de su vida. La gente quiere llamar por teléfono y tener un turno en el hospital, no tener que hacer cola. Quiere ir al hospital y tener insumos. En la ciudad siempre faltaban insumos. Ahora no faltan más porque hicimos una gestión correcta con la tercerización. Las escuelas estaban todas destruidas, ahora tienen mantenimiento preventivo. Hay una empresa que cobra un abono mensual y cuanto menos gasta, más gana.
-Bueno, pero Capital es un distrito especial. El país tiene otras complejidades, otras situaciones y otras necesidades.
-Pero tiene una demanda infinita en sus habitantes. Capital te exige lo que no exige ningún otro distrito. Pero se puede. Me dijeron que era imposible hacer una policía desde cero. Hoy la Policía Metropolitana es la más respetada en la ciudad de Buenos Aires.
-Se habla de que en las elecciones legislativas está el modelo kirchnerista. Para los electores, ¿cuál es su modelo en contraposición al del Gobierno nacional?
-Primero, no creo que exista un modelo kirchnerista. Lo que tuvieron fue una fiesta de plata que ingresó en Latinoamérica y que no la supieron aprovechar, lamentablemente para todos los argentinos. Nuestro modelo es volver a poner al Estado al servicio de la gente. El Estado ha estado al servicio de la política. Acá ha habido una carrera que se llama “De concejal a millonario” que ha sido muy exitosa para ellos, pero no para el conjunto. Nuestro modelo es transparentar la administración del Estado. Hoy todo tiene que estar en Internet, controlado. Y el federalismo tiene que funcionar porque administra mucho mejor el intendente local que el gobernador y que el presidente desde la distancia y la burocracia.
-Eso se dice siempre y después no se concreta.
-Bueno, pero este Gobierno fue el peor. (En la coparticipación) pasó del 40-60 a quedarse con el 76 por ciento. En este momento está dando el 24 por ciento. Nuestra visión es de un Estado al servicio de la gente, que genere oportunidades de progreso para todos y administre una economía que vuelva a abrirse al mundo. Si Argentina no vuelve a ser parte del mundo, no tiene futuro.
-¿Es un modelo privatizador?
-Es un modelo pragmático de funcionamiento. No creo que haya una fórmula para cada cosa pero sí hay prioridades. Mi prioridad no puede estar en operar aviones cuando los trenes chocan. Inauguré el metrobus, que le cambió la vida a un cuarto de millón de personas, y ese mismo día la Presidenta presentaba orgullosa que Aerolíneas volaba otra vez a Nueva York. ¿Cuántos vuelan a Nueva York? ¿Es nacional y popular viajar a Nueva York?
-¿Aerolíneas debería ser privada?
-Aerolíneas tiene que operar, que funcionar. Haber estatizado una aerolínea para que funcione peor no es una solución. Tenés que llevar la solución que funcione. Tu tarea es que las cosas anden bien.
-No la sostendría.
-Yo no sostendría nada que ande mal. Para eso tenés que convocar a gente que sepa. No podés darle los avioncitos a La Cámpora para que se diviertan. Eso no va. Nos cuesta 15 o 20 millones de pesos por día un servicio que usa el 3 % de la población. Hay que invertir esa plata en urbanizar las villas, en arreglar los caminos, donde se matan 9 mil argentinos por año. Hacé trenes de larga distancia, hacé el transporte público de calidad.
Hay que tener prioridades. Lo importante es ver en cada caso cuál es la mejor solución.
En el mundo las definiciones totalitarias de izquierda y derecha no existen más; lo que existe es qué funciona y qué no funciona.
-El kirchnerismo enumera algunos logros en la última década, como la inclusión de una amplia franja de la sociedad con derechos sociales y económicos. Además, destaca que hay una disminución de la desigualdad.
-Los números no dan eso. La pobreza está igual. La desigualdad se mantiene.
-Pero es un eje fuerte del discurso del Gobierno.
-Por supuesto, pero es un relato falso que, encima, se apoya en estadísticas truchadas. Si hay un símbolo de la forma trucha de hacer política es el Indec, que encima nos dice que por 6 mangos por día la gente vive. Es un escándalo.
-¿Cómo ve el acuerdo con Chevron?
-Es la confirmación de lo que pronostiqué. Fui el único que se opuso a la confiscación de YPF hace un año y algo. Dije que íbamos a estar peor. Tienen que ir para atrás porque la confiscación nos aisló definitivamente de mundo.
-¿Cree que es un paso atrás en la estrategia del Gobierno?
-Obviamente. Necesitás 35 mil millones de dólares para explotar Vaca Muerta. Si confiscás, quién va a venir a poner los 35 mil palos. Chevron es una demostración clara del fracaso de ellos.
-Sin embargo, desde el Gobierno dicen que la llegada de Chevron es un aval a su estrategia, que demuestra que son confiables.
-Pero ¿qué puso Chevron? La mitad de lo que tenía acá no se lo puede llevar. Son 300 palos. ¿Qué es para Chevron 300 palos? Acá, Argentina tiene que recuperar la soberanía energética, eso nadie lo puede discutir.
-Hablaba de los cacerolazos y uno de los reclamos fue que la oposición se una. ¿Es posible que haya una unión en 2015?
-No, no es posible. Porque, por ejemplo, la mayoría de la oposición le votó la confiscación de YPF, salvo nosotros. Apoyaron la estatización de las Afjp, de Aerolíneas, la reforma de la CNV, un montón de cosas que siempre consideramos innecesarias. Era un momento en el que la solución no pasaba por ahí. Nosotros tenemos claro que hay un modelo que sostiene falsos nacionalismos que no nos conducen a una mejor realidad para los argentinos. Nosotros sostenemos el verdadero nacionalismo, que es demostrarle al mundo con trabajo que estamos a la altura de cualquiera.
-¿Como ve la política con el campo?
-¡Un espanto! Es un Gobierno extraño. Ha vivido de lo que le dio el campo y el campo lo ha hecho a pesar del Gobierno. El campo debería estar liderando las exportaciones de carne a nivel mundial pero cerramos decenas de frigoríficos. Deberíamos liderar la exportación de leche en polvo. Tenemos problemas con el trigo ahora.
-¿Qué rescata del Gobierno, si es que rescata algo?
-Rescato... (piensa) Rescato la Asignación Universal por Hijo, la continuidad que le dio a la política de ciencia y tecnología. Pero lo que no puedo disculpar es que no existe una sociedad en la que alguien se crea que tiene la representación absoluta del pueblo. No existe que un Gobierno se crea dueño de la verdad.
-¿Cree que la gente va a comenzar a facturarle errores al Gobierno en las legislativas?
-No tengo dudas. El Gobierno va a perder gran parte del 54%, va a volver a un núcleo más duro, que va a seguir permitiéndole ser la primera minoría pero lejos de volver a tener el apoyo para gobernar la Argentina.
-¿El Gobierno quiere reformar la Constitución para lograr la reelección?
-Pienso que si ven el mínimo agujerito se tiran de cabeza. Pero no creo que vaya a existir ese agujerito. No le van a dar los números.
-¿Cómo ve a De la Sota en el panorama nacional opositor? En algún momento ustedes tuvieron conversaciones.
-No, yo tuve muchas conversaciones para ver qué coincidencias había para el día de mañana, si uno es opositor y otro es gobierno. Hay muchas cosas en las que podemos coincidir. Pero yo creo que debe haber una profunda renovación y ahí es donde no estamos de acuerdo.
-¿De la Sota es lo viejo también?
-Yo no voy a descalificar con esos términos. Creo que él cree que tiene que haber continuidad en los dirigentes que están y yo creo que debe haber renovación.
-¿Massa es su aliado? Parece estar esquivando un poco el cuerpo.
-Quiero creer lo que hablé con él. Me invitó a participar para ponerle un límite al kirchnerismo. Muchos de los integrantes de su lista han generado dudas. Pero creo que con el correr de la campaña las va a ir aclarando y va a terminar siendo claro de que él le está poniendo un límite al atropello kirchnerista.
-¿En estas elecciones se empieza a definir el 2015?
-Sí, sin duda. Va a empezar a perfilarse pero también está claro que, hoy por hoy, existen ya tres escuderías claras, que tienen equipo, candidatos. Una es radical-socialista, nosotros y el kirchnerismo.
-¿Va a buscar la presidencia en 2015?
-Voy a armar un gran equipo esperando poder gobernar la Argentina. Estamos en ese camino.



Comentá la nota