Lo reveló el cura párroco Alberto Barros, quien es el responsable de los hogares “Carlos Mujica”, “San José Obrero” y “María de los Pobres” y participó de la asistencia a las familias mbyá que mendigaban en Posadas y durante la ola polar de Julio, fueron alojados en los hogares. “Se detectaron situaciones de desnutrición en los chicos y problemas de salud serios”, reveló el cura.
En una extensa entrevista otorgada esta mañana, el cura Barros tocó tres temas: la caminata y las donaciones de estudiantes del instituto San Basilio de Posadas; el trabajo de los Hogares de Día y de Noche; y el alojamiento y situación de las familias mbyá que mendigan en la ciudad capital. Sobre el primer tema, el párroco precisó que la caminata del instituto San Basilio, es para “recolección de alimentos y ropa que quieren ofrecer a personas que están en situación de pobreza. Parte de esas donaciones para los hogares Carlos Mujica, San José Obrero y María de los Pobres. Es muy lindo que los chicos con los padres y docentes tengan estas iniciativas. Es un gesto humano y cristiano muy rescatable, quería felicitar a los chicos del San Basilio”, expresó Barros, para quien “estas cosas le hacen bien al instituto y a la sociedad. Es un gesto para destacar e imitar”, resaltó.
De acuerdo con el cura párroco, “el próximo 24 de agosto, realizaran la caminata que entiendo se inicia en el instituto y culmina en la plaza 9 de Julio, en la catedral, donde tienen previsto realizar una misa a las 6 de la tarde”, informó.
Consultado sobre el trabajo de los hogares que son gestionados por la iglesia católica en Posadas, Barros afirmó que “los hogares de adultos están trabajando muy bien, permanentemente hay adultos en situación de calle que se acercan de la ciudad, la provincia y de otras provincias.”
Por otra parte, “en el caso de los chicos, la situación es bastante más compleja por las historias personales de los menores. Todos vienen con problemas de adicciones, han tenido dificultades enormes en sus familias, todos han sufrido abusos y han abusado (de otros chicos) Entre ellos hay situaciones de abusos. Es una situación muy compleja. Es el núcleo duro de chicos que requieren mucho tiempo (de trabajo)”, advirtió el cura.
“No ha sido fácil encontrar un consenso claro en torno a los problemas de estos menores, por ejemplo la Defensoría de Menores entiende que es mejor que el chico vaya un tiempo a la casa”, comentó Barros, quien consideró contraproducente cortar los tratamientos que realizan los menores en el Hogar, con un equipo interdisciplinario integrado por psiquiatras y trabajadores/as sociales.
“Estamos viendo cómo abrir el juego para los adolescentes que quieren realizar un tratamiento de recuperación a la adicción a las drogas. Queremos ampliar el tipo de personas que pueden ingresar al hogar, hasta ahora nos habíamos restringido únicamente a los menores en situación de calle”, subrayó el prelado, que remarcó la posibilidad de asistencia a “jóvenes que no están en situación de calle pero que quieren salir de su adicción.”
En el tramo saliente de la entrevista, M4 consultó al cura párroco por la situación de los integrantes de las comunidades mbyá guaraní que semanas atrás fueron alojados en el Hogar de Noche de Posadas, cuando una ola polar se abatió sobre la ciudad y el resto de la provincia. Al respecto, Barros sostuvo que “con el tema de las comunidades mbyá se han planteado algunas dificultades también. En su momento, hace un mes atrás (aproximadamente) en esa semana de mucho frío un par de familias pidieron asilo en el hogar Mujica, a través de la Fundación Sí, que los contactó en la calle. Los recibimos y fue un acompañamiento interesante”, manifestó Barros.
“Se los llevó al hospital, se detectaron situaciones de desnutrición en los chicos, problemas de bajo peso y problemas de salud serios”, reveló el cura.
Por otra parte, Barros indicó que “les pidieron que regresen en el mes de Agosto, en la segunda quincena para continuar con las evaluaciones médicas. Nosotros quedamos con estas familias que todas las veces que tengan que venir a la ciudad por cuestiones médicas, se podían quedar en el hogar. Y van a ser acompañados ahí no sólo en lo alimenticio y la ropa, sino con todo lo que tengan que hacer en el tema de salud”, sintetizó.
“Uno sabe que son gente que están con muchas complicaciones y necesidades, de hecho, los seguimos viendo todas las noches en nuestra ciudad. Es un tema que nunca termina de encauzarse; esperemos que en algún momento se tomen políticas más de fondo para solucionar el problema de tantos hermanos de estas comunidades”, concluyó.
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