El gobernador de la provincia participó de las actividades que organizan diversas agrupaciones "K" del Partido Justicialista, en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo. El primer mandatario provincial disertó sobre "Federalismo, la relación Nación-Provincias-Municipios", en el Instituto Superior "Antonio Ruiz de Montoya", en Posadas.
También fijó varios puntos de discusión para trabajar una política fiscal ordenada, metas claras y un modelo macroeconómico consistente, con la intención de lograr calidad en educación, salud, seguridad y justicia. Asimismo, resolver los problemas de la deuda y del sistema previsional a largo plazo, garantizando mayor equidad social y promoviendo mayor desarrollo productivo, para lograr una infraestructura de excelencia.
LOS PROBLEMAS DE LAS PROVINCIAS
Al referirse a los problemas de las provincias, dejó una propuesta concreta: "No confrontar Nación con provincia. Ese discurso chauvinista en el sentido de reivindicación de las cuestiones de cada una de las provincias es muy bueno, pero no necesariamente atentando contra la destrucción de la Nación", dijo al respecto.
Fue más allá y aseguró: "Lo que sería muy bueno es tener una política fiscal en la que el presupuesto 2011 esté involucrado en el sistema de distribución de recursos y, a su vez, pensar en una política fiscal de largo plazo con presupuesto plurianual. El diseño que propongo es una política fiscal con metas de superávit fiscal primario, financiero, de desendeudamiento y de resolución de los problemas estructurales para disminuir el riesgo país y naturalmente tener una política fiscal consistente a largo plazo", destacó el primer mandatario provincial.
"Esa política fiscal debe involucrar a los tres modelos de gobierno, por lo tanto hay que tener un presupuesto de carácter plurianual. Además, tener un análisis de, por lo menos, nueve puntos que son claves: educación, la deuda-presupuesto, el sistema previsional, el desarrollo productivo, el tema de infraestructura y el gasto social, entre otros", detalló el gobernador chaqueño.
TRES TENSIONES IRRESUELTAS
Durante su exposición, Capitanich centró su discurso en el diseño de relaciones fiscales o financieras entre el Estado nacional, los estados provinciales y los municipios. Para eso, realizó una introducción con una visión de carácter general y estructural para desgeneralizar este capítulo. En esta línea, describió tres tensiones irresueltas a través de su proceso histórico: La tensión entre gobernabilidad y calidad institucional; la tensión irresuelta entre estabilidad macroeconómica y crecimiento; y la tercera, entre inclusión social y distribución del ingreso. "La irresolución de carácter estructural de estas tres tensiones, ha derivado en la profundización de asimetrías en la distribución funcional del ingreso, asimetrías en la distribución espacial del ingreso y asimetrías en la distribución intertemporal del ingreso. Esto exige paradójica y paralelamente un modelo de construcción política, cuyo liderazgo tenga nuevos atributos que sean capaces de enfrentar una sociedad cada vez más compleja, cada vez más demandante y cada vez más exigente", precisó.
COMUNICACIÓN Y JUSTICIA
Durante su discurso de unos 45 minutos, ante un auditorio completo y atento, Capitanich también se refirió a dos temas de actualidad: La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y el Poder Judicial. "La aplicación de la autoridad Federal de Medios de Comunicación Audiovisual y la ley 26.522 demuestran que necesitamos pluralidad y libertad de expresión, que no exista restricción de ninguna naturaleza ni concentración de medios para atender una unidireccionalidad del mensaje comunicacional", dijo sobre el primer punto.
Asimismo, destacó que se necesita para la calidad institucional, "un Poder Judicial independiente y autónomo, con jueces honestos y capaces que garanticen accesibilidad del pueblo de la Nación a la Justicia. No una Justicia cooptada por las corporaciones económicas que pretenden invalidar decisiones surgidas por el poder político derivado del pleno ejercicio de la voluntad popular". "No es posible admitir que el Poder Judicial subrogue la voluntad popular elegida legítimamente por quien tiene el funcionamiento del poder. El poder judicial tiene que ejercer el control de constitucionalidad, el Congreso de la Nación tiene que expresar la voluntad del pueblo a través de sus representantes y el Poder Ejecutivo tiene que tener herramientas que combinen en el marco de los límites adecuados de ejercicio del poder la capacidad de gobernar", concluyó.

Comentá la nota