Portugal va a las urnas en medio de la recesión

Portugal celebra el domingo unas elecciones anticipadas que podrían terminar con meses de agitación política y económica, y tras las cuales el nuevo gobierno deberá aplicar duras medidas incluidas en el rescate de 78.000 millones de euros que ha recibido el país.

Las encuestas sugieren que el Partido Socialdemócrata (PSD), una fuerza opositora de centroderecha, sería el más votado. Pero podrían necesitar formar una coalición para llegar al poder y llenar el vacío dejado en marzo tras la caída del gobierno socialista, que no tenía mayoría absoluta.

Portugal ha estado desde entonces en una montaña rusa, luchando contra una profunda recesión, intereses de préstamo récord y un gobierno provisional que carece del poder necesario para encabezar las tensas negociaciones del rescate.

El PSD de Pedro Passos Coelho necesitaría una mayoría suficiente que le permita subir los impuestos y llevar a cabo las reformas necesarias para controlar la enorme deuda del país.

Aunque todos los partidos aceptaron las condiciones del rescate en abril, antes de las elecciones, la clave para los inversores será cuánta autoridad tendrá el próximo gobierno para conseguir que se aprueben las medidas de austeridad y las reformas en el Parlamento.

Entre ellas se encuentra una subida de impuestos generalizada, profundos recortes del gasto y reformas para impulsar la competitividad.

Además incluye objetivos estrictos para reducir el déficit presupuestario y rebajar la carga de la deuda del país, que es de alrededor del 90% de la producción nacional.

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