El magnate de 48 años dijo que no quiere la guerra, afirmó que viajará al este del país, la zona pro rusa, y que respetará el uso de la lengua y las particularidades locales. Prometió una rápida integración a la Unión Europea y remarcó el carácter nacional ucraniano de la Península de Crimea
"Nodeseo la guerra, no deseo la venganza. Quiero la paz y lograréla unidad de Ucrania. Por eso comienzo mi gestión con unapropuesta de plan de paz", proclamó en su mensaje deinvestidura.
Aunqueaún no se conocen los detalles del plan, Poroshenko adelantóque viajará en breve al este proruso del país "conla paz" como bandera.
Sostuvoque irá “con un proyecto de descentralización delpoder, con la garantía del uso de la lengua rusa en vuestrasregiones. Con la firme intención de no dividir a losucranianos en buenos y malos. Con respeto a las particularidades delas regiones". Un mensaje tranquilizador tasmbién para el Kremlin.
Elmandatario agegó que "al día de hoy necesitamos unsocio legítimo para el diálogo" y adelantó que convocará a elecciones municipales en las regiones rebeldes del este ruso hablante.
El Kremlin, entre tanto, ordenó el refuerzo de la vigilancia militar en su frontera sobre Ucrania para impedir las incursiones defilorusos temerosos de que el nuevo gobierno de Kiev los segregue. Fue también una señal hacia Proshenkodel interes de Moscú por alcanzar un acuerdo, cuyo primer paso se acaba de dar en Normandía. La ausencia de ayuda directa rusa a los separatistas ucranianos abonó esas negociaciones.
Poroshenko dijo que quiere una rápida incorporación de su país a la Unión Europea. Y explicó ese proyecto para “construir una Ucrania nueva y moderna". Los invitados a la ceremonia de investidura, procedentes de medio centenar de países, se levantaron de sus asientos y respondieron con aplausos a la proclama proeuropea del nuevo jefe de Estado ucraniano.
Ucrania esáa en quiebra. Bruselas y el FMI le ofrecieron un salvataje de 17 mil millones de dólares pero a cambio de un durísimo ajuste que puede provocar reacciones sociales que compliquen al nuevo gobierno.
Moscú también había extendido la mano con una oferta sin condiciones de 15 mil millones de dólares, pero fue durante el régimen del gobierno títere del Kremlin de Viktor Janukovich quien fue derrocado en febrero pasado en medio de una furiosa protesta nacional por la crisis económica y el autoritarismo y corrupción del gobierno.
Rusia tradujo ese movimiento civil en una maniobra occidental para apartar a Ucrania de Moscú y el presidente Vladimir Putin se movió rápidamente para anexar la Península de Crimea sobre el Mar Negro, de mayoritaria población filo rusa y donde el Kremlin tiene la base de su flota de mar. Es improbable que Putin devuelva Crimea, aunque todo depende de las alianzas que comiencen a armarse ahora.
Proshenkode 48 años de edad, ganó las elecciones el 25 de mayo con el 54,7% de los votos. Durante la campaña electoral había anticipado que negociaría con el Kremlin incluso en Moscú.

Comentá la nota