Desde que el gobierno municipal restituyó en marzo los controles de alcoholemia, secuestró 454 licencias de conducir. En las primeras semanas, uno de cada tres choferes daba positivo. Con la continuidad y promoción de las inspecciones y las multas, se registró una fuerte baja en el porcentaje de alcoholemias.
Uno de ellos, registró 2,48 g/l. La comuna informó que se procedió al retiro de las licencias y acarreo de los vehículos. Según la normativa vigente, deberán abonar multas de entre 1500 y 3 mil pesos; y hasta cuatro meses de inhabilitación para manejar.
Las estadísticas del área de Tránsito y Transporte acumulan 3278 choferes controlados desde que se reanudaron los operativos el 15 de marzo.
De ellos, 454 estaban manejando afectados, en distinta gradación, por el consumo de alcohol, por lo que se les retuvo la licencia y multó conforme a la legislación. Para evitar riesgos, 368 de esos vehículos fueron acarreados con la grúa hasta el playón municipal. Los restantes fueron entregados a choferes que superaron el control de alcoholemia y se responsabilizaron por el rodado.
El subsecretario de Tránsito y Transporte, Francisco Pego, señaló que “la continuidad de los controles y la promoción permanente de los resultados, además de la dureza de las multas, están permitiendo bajar considerablemente el porcentaje de conductores alcoholizados”.
Indicó que durante el segundo control dieron positivo 42 de 120 testeados, promedio que se mantuvo unas semanas para comenzar a bajar hasta los 9 de 126 de la última semana”.
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