En la última entrega de la entrevista exclusiva con El Sureño, la gobernadora Fabiana Ríos analizó la postura de los partidos políticos ante la toma de Casa de Gobierno, así como el rol que cumplieron los medios de comunicación durante el conflicto. “Los silencios, a veces, tienen una contundencia y una elocuencia tremenda”, señaló.
Durante la entrevista realizada por El Sureño, la gobernadora Fabiana Ríos analizó esta situación, además de repasar el papel que cumplieron los medios de comunicación en el relato de los hechos.
El Sureño: Durante la toma de Casa de Gobierno ¿hubo un silencio prudente de los partidos, o un silencio cómplice?
Fabiana Ríos: Una cosa son las instituciones políticas y otra los dirigentes políticos en funciones, y los partidos políticos salvo honrosísimas excepciones, no tuvieron una voz que dijeran qué pensaban ante el escenario de conflicto. Por un lado, estuvieron los dirigentes que hablaron, se comprometieron y traicionaron en algún sentido, aún en disenso, para la resolución de la situación conflictiva. Otros, en cambio, guardaron silencio y a mí me parece que los silencios son mas elocuentes que las palabras. Se pueden llenar espacios de mil palabras que no dicen nada, se pueden llenar los espacios con palabras que guardan formas pero que no expresan verdaderamente, pero los silencios a veces tienen una contundencia y una elocuencia tremenda. En este caso, esos silencios decían que, ante el conflicto institucional, 'como yo no pertenezco al Estado fijate cómo lo resolvés, no me considero parte del Estado, no me considero parte de la institucionalidad, ni me considero parte de la defensa de las instituciones democráticas'. Me parece que esa elocuencia tienen esos silencios, incluso poniendo palabras que enfervorizaban los ánimos. En contraposición a ese silencio de algunos, una parte de la comunidad autoconvocada se expresó por la paz y por la resolución pacífica del conflicto, lo que en realidad resulta muy esperanzador porque eran ciudadanos que expresaron su deseo de no vivir así.
E.S.: ¿Qué lectura hizo sobre el tratamiento de los medios de comunicación durante el conflicto?
FR: Hubo voces que me hacían responsable exclusiva, y que entiendo eran voces que justificaban esos hechos de violencia. Pueden responsabilizarme a mi, claro que sí, al Gobierno o a la persona, de no haber dimensionado que el conflicto estaba generando un caldo de cultivo capaz de llegar a una situación impensada, a una situación que no era posible que sucediera, por eso mismo, por lo impensada, no la pude pensar yo ni nadie, entonces la culpa mía es no haberla leído pero no generar la toma, son cosas completamente distintas. Me parece que hubo toda una situación de confusión en el inicio, que hizo que algunos medios fueran tomando posiciones, pero en general lo que vi fueron reflejos de dos opiniones que eran tan distintas que permitieron que la comunidad hiciera una lectura determinada de lo que pasaba. Había un relato por aquí, un relato por allá, pero me parece las cosas se dieron de una manera que facilitaron que la comunidad sacara sus propias conclusiones. Claro que hubo imputaciones de responsabilidad exclusivamente del Gobierno, como hubo imputaciones de responsabilidad al gremio convocante y a los gremios que participaron.
Pauta
E.S.: La regulación de la pauta publicitaria ¿le juega en contra al Gobierno?
FR: Primero te planteo un ejemplo. Hubo una crítica muy dura de un artículo publicado en Info Pública (publicación editada por el Gobierno) sobre la cuestión de la pauta publicitaria, y que se leyó como una claudicación en relación a la regulación de medios en Tierra del Fuego. En la edición siguiente, lo que hicimos fue publicar otro artículo, una continuación del anterior, en el que se amplía lo que se quiso decir con lo que se escribió. Cuando nosotros planteamos la regulación de la pauta publicitaria, y hoy estamos convencidos que un sistema objetivo de distribución de recursos hace a la independencia de criterios, para que ningún periodista o ningún medio sospeche que por el solo hecho de emitir una opinión crítica alguien puede sancionarlo en términos económicos. Este es uno de los aspectos. Otra cuestión es si el Estado tiene la obligación de sostener a los medios, porque una cosa es una distribución que garantice la libertad de expresión y de criterio, y otra es si se deben sostener opiniones.
E.S.: Justamente se criticó al Gobierno por pecar de ingenuos en ese sentido.
FR: Lo cierto es que la ingenuidad de uno, en esto de la autocrítica que siempre nos piden pero que uno nunca escucha de otros, tuvo que ver con pensar en su momento que con el dictado de un decreto íbamos a cambiar un modo de vinculación, y lo entendimos en términos generales, y la verdad es que uno es parte de lo general, y a esa situación de regulación con independencia de criterios le siguió simultáneamente una situación económica que hacía que esa pauta objetiva tampoco se pagara, con lo cual fue muy difícil encontrar aliados en la línea política, porque hay una fuerza de realidad de que la gente vive de sus sueldos, de sus ingresos, lo público y lo privado.
RECLAMOS
Retos al Gabinete
USHUAIA.- En cada reclamo al Gobierno, se suele exigir la presencia de la Gobernadora como garantía de una posible resolución del problema. Ya sea por una gotera en una escuela o la instalación de un equipo de calefacción en una oficina pública. Sobre esto, la mandataria reconoció que existen “retos” hacia adentro del gabinete.
FR: A veces uno se entera por los medios y no por los funcionarios que deberían informarlo, entonces a veces sucede que sos la persona más distante del problema y el que te viene a ver no sabe que uno tiene que bajar hasta el lugar donde está el problema. 'Mire Gobernadora, tengo este problema. ¿Y con quién lo hablaste? 'Con nadie'. Entonces yo lo tengo que bajar a los ministros, a los secretarios y subsecretarios y terminar hablando con el jefe de Mantenimiento, que era al que se debería haber consultado, de modo que lo que a veces se piensa que es una manera de acortar caminos, es en realidad establecer una distancia mayor con el problema. Pero esto tiene que ver con una mirada mítica, si se quiere, en relación a que es del gobernador la responsabilidad absoluta, y esto no pasa solamente en el ámbito de la Gobernación sino también de la Presidencia.

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