Nunca en soledad uno toma decisiones como esta, la de realizar una denuncia, mucho menos cuando el denunciado es uno de los poderes del estado, particularmente el Ejecutivo provincial, apuntando específicamente a quien tiene la "misión" de distribuir (cuyos sinónimos, según el diccionario de la RAE, pueden ser deparar, partir, repartir, compartir, adjudicar, dispensar y hasta intercambiar) la pauta publicitaria oficial.
Hay quienes creen que la pauta publicitaria que el estado adjudica a los distintos medios de la provincia es una especie de premio o recompensa por decir o no decir, por decir o no decir con mayor o menor fuerza, por formar opinión favorable o no, cuando en realidad debiera ser un estímulo para que cada uno haga su mejor esfuerzo e inversión generando más y mejores puestos de trabajo, descontando por supuesto el rol dado a cada medio, el que es, entre otros, informar sobre los actos de gobierno.
Esencialmente, la publicidad oficial es un canal de comunicación entre el Estado y su población. Su propósito es difundir las políticas, programas, servicios e iniciativas gubernamentales; facilitar el ejercicio de los derechos y promover el cumplimiento de los deberes de los ciudadanos; estimular la participación de la sociedad civil en la vida pública, y en general, informar cualquier hecho que sea de relevancia pública.
Uno de los aspectos que caracterizan a la República son la publicidad de los actos de gobierno, la responsabilidad de los funcionarios, la periodicidad de los cargos electivos, la igualdad de todos ante la ley". El artículo 1º de la Constitución Nacional Argentina establece: "La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa, republicana y federal…" es decir que la Argentina adopta para sí un sistema republicano. Jujuy forma parte de la Argentina y por lo tanto también es republicana. Parece increíble que a esta altura de la República, justamente en el año del Bicentenario, tengamos que seguir reclamando la distribución equitativa de la publicidad oficial.
Nuestro medio, Jujuy al día, cumplirá en pocos meses más sus primeros diez años, éstos que no han sido fáciles ya que tuvimos que afrontar la difícil tarea de instalar un nuevo concepto en medios, una nueva forma de entregar información, en el marco de una casi total falta de accesibilidad a internet en la provincia, desconocimiento de las herramientas de acceso y la adquisición de la infraestructura para poder ingresar al fabuloso mundo de la red de redes por los que ahora son sus fervientes lectores. Si a todo eso le agregamos la total ignorancia de quienes decidían y deciden sobre la pauta oficial (cosa que después de 10 años aún se conserva intacta) se darán cuenta que nuestro derrotero no ha sido un lecho de rosas. El periodismo digital que ahora se ha extendido hasta lo irrazonable llegó para quedarse de la mano del esfuerzo de la gente que se subió al proyecto ideado hace 11 años e implementado hace 10 y que se llama Jujuy al día.
Nadie desconoce el hecho de que nuestro medio se ha convertido en el tercer diario de Jujuy y esto que parece pretensioso tiene sustento en los miles de lectores diarios, en la formación de la agenda informativa de otros medios más tradicionales, en la oportunidad de haber creado un campo propicio para que otros también puedan acceder a un concepto probado y exitoso. Los únicos que parecen desconocer esto son aquellos que deben obligadamente ser equitativos en la distribución de la pauta oficial.
Hasta aquí, a lo mejor se estarán preguntando ¿Qué obligación tiene el estado provincial en otorgar pauta oficial a Jujuy al día o a cualquier otro medio? Hay una respuesta.
Vale la pena aclarar, que alertar sobre los mecanismos de interferencia que utiliza el Estado a través del uso de la publicidad oficial, no implica desconocer otras situaciones que atentan contra la libre expresión de ideas y la pluralidad informativa. No se puede marginar del análisis la concentración de los medios y la tendencia hacia la constitución de los monopolios u oligopolios, un fenómeno que amenaza la pluralidad de discursos y que sólo podría evitarse con una clara política estatal de medios.
Por lo tanto, pensamos que el Estado debe asumir un rol activo para propiciar la diversidad y la pluralidad en los medios de comunicación, que no desconozca a las voces minoritarias ni a las posturas críticas del propio gobierno. Es la única manera de garantizar un debate amplio, robusto, rico y auténticamente democrático, que incluya, en lugar de excluir, a la mayor cantidad de sectores sociales.
La concentración del ingreso en pocos medios llamados grandes genera una competencia para los medios más chicos por los ingresos de publicidad oficial los que también encuentran un escollo al ser ignorados por los grandes anunciantes. Para paliar esta situación, muchos alzan su voz a favor de la distribución de la publicidad oficial, financiando a modo de subsidio –con recursos del Estado– la existencia de medios de comunicación que de otro modo no podrían mantenerse.
Mientras que los subsidios estén destinados a financiar a medios de comunicación cuya existencia se considere valiosa para la comunidad por diversas razones, pueden ser una herramienta válida y necesaria para promover la diversidad de voces, pero deben ser otorgados de modo transparente y claro para cumplir su verdadero fin y evitar arbitrariedades.
Hasta aquí hemos tratado de mostrar que no hay una política de distribución de la pauta publicitaria por parte del gobierno provincial, es decir, tratamos de mostrar la discrecionalidad ya que no hay quien pueda decirnos si los parámetros de adjudicación están guiados por la audiencia, alcance, penetración, preponderancia social o credibilidad de un medio, el que sea. No, creemos que la forma de adjudicación ha sido y es una suerte de criterio que obedece a simpatías, amiguismo, influencias, seducciones, silencios y complicidades.
Jujuy al día es un diario, con todas las condiciones de uno y aún más pues, a diferencia de la gráfica tradicional, se actualiza todo el tiempo. Es por ello que exigimos ser tratado como tal y no como un espacio de difusión que inicia un determinado día y termina otro, dejando un espacio en el medio de total inactividad. Jujuy al día es un diario, se entrega todos los días del año. Paga sus honorarios todos los meses del año. No suspende a sus colaboradores free lance aún en tiempos en que no formamos parte de la nómina de medios favorecidos durante el verano. Jujuy al día desde hace tres años que no recibe aumento de la pauta publicitaria que adjudica Prensa de casa de Gobierno. Esto hace que nuestra situación se haga insostenible ya que con los mismos ingresos hace 3 años pagábamos 6 honorarios, y hoy sólo podemos pagar 3, descontando que estamos limitados al vegetar y no poder intentar nuevas inversiones que mejoren la entrega de información en cantidad y calidad.
Jujuy al día vino para quedarse, a pesar de todo, y seguirá entregando día a día la información a los lectores que nos eligieron, pero no será por la dádiva, sino por la justa repartición de la pauta publicitaria. No queremos ser amigos ni enemigos, sólo un medio de comunicación que se debe a sus lectores.
Por último queremos dejar la idea ya probada de una provincia como Tierra del Fuego que, a través de un decreto (183/08) reglamentó la distribución de la pauta publicitaria bajo parámetros objetivos y valoraciones que permiten una adecuada distribución de pautas publicitarias en forma transparente, equitativa y acorde a la llegada y penetración de los medios de comunicación social.
También sería interesante que la legislatura de la provincia, si se animan, tomen como base la legislación propuesta en el senado de la nación por los senadores Liliana T. de Negre y Adolfo Rodríguez Saá que podrán encontrar haciendo click aqui y que se refiere a la Publicidad oficial y legislen en el mismo sentido.
Para finalizar, nosotros no desconocemos ni queremos dejar la idea o sensación de que no participamos o fuimos excluidos de la pauta oficial, al menos hasta hora, nuestra prédica apunta a que haya una más transparente y justa adjudicación de la pauta oficial utilizando los parámetros más arriba mencionados y que mejorará en mucho la difusión de los actos de gobierno.

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