En una ceremonia conjunta como símbolo de unidad, los obispos de las Diócesis de Santiago del Estero y Añatuya realizaron ayer la apertura oficial del ciclo 2011 en el Seminario Santiago El Mayor, cuyo rector es el padre Luis Cruz.
“Este año tenemos la alegría de contar con los seminaristas de la Diócesis de Añatuya, en nuestro Seminario Santiago El mayor. Es una muestra de confianza de monseñor Uriona, ya que deja a sus futuros sacerdotes en este seminario”, manifestó monseñor Francisco Polti a los presentes y bajo la atenta mirada de los sacerdotes, muchos de ellos de la Diócesis de Añatuya que decidieron participar de este “momento especial”. Seguidamente, el prelado resaltó las virtudes de San José, cuyo día se celebra hoy e instó a que “nuestra vida, como la del santo patrono consiste en buscar a Dios en el quehacer diario, encontrarlo, amarlo y alegrarnos en su amor”.
“La primera virtud que se manifiesta en José es la humildad, al descubrir la grandeza de la vocación y la propia poquedad”.
“Mientras miraba a Jesús, cerca de él, quizá se preguntaría: por qué me eligió Dios a mí y no a otro”.
Explicó que “los seminaristas, al vivir con Jesús sacramental y haber recibido esta vocación al sacerdocio, podemos preguntarnos: ¿qué tengo yo para haber recibido este llamado? A esto no encontraría respuesta. La elección es siempre asunto del Señor. Es El quien llama y da gracias abundantes para que los instrumentos sean idóneos”.
Recordó que “el conocimiento de su llamada, la enormidad de la gracia recibida y su gratuidad confirmaron la humildad de José”.
“Su vida estuvo siempre llena de agradecimiento a Dios y de admiración ante el encargo recibido”.
“Eso espera el Señor de nosotros, mirar los acontecimientos a la luz de la propia vocación. Admirarnos ante tanto don recibido y agradecer la bondad de Dios que nos llama a trabajar en su viña”. Al finalizar la ceremonia, los presentes participaron de un brindis donde intercambiaron experiencias y ante todo, buenos deseos.


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