No podía ser de otra forma. En línea con la necrofílica historia argentina en general y peronista en particular, la subasta por Internet de objetos que pertenecieron a Juan Domingo y Eva Perón desató una guerra que ya tiene ribetes policiales.
Según Rotundo, alrededor de las 21.30 del 30 de abril pasado, cuando caminaba por Marcelo T. de Alvear entre Suipacha y Cerrito, lo interceptó un hombre de traje, de unos 45 años, que le dijo: "No hagas nada extraño que te están apuntando. Este es el primer aviso: el lunes retirá la querella. Tenés controlados los teléfonos y tus movimientos. Te habrás dado cuenta que tus enemigos son poderosos. Guardate ya".
El hombre, siempre según Rotundo, continuó: "Tenés que donar el patrimonio y se te va a compensar". Y antes de irse le recomendó que caminase "derechito" hasta su casa que lo estaban "apuntando".
Rotundo hizo la denuncia en la comisaría 15° y esta mañana la ratificará en tribunales antes de dar detalles en una conferencia de prensa en el Hotel NH Crillón.
Como contó este diario, la batalla por la herencia del General se reavivó en las últimas semanas, desde que la Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos que administra Rotundo comenzó el remate en el sitio peronyevasolidarios.org.ar. El Instituto Perón, que depende de la Secretaría de Cultura, emitió un comunicado en el que recordaba las condenas judiciales con las que carga Rotundo y advertía: "No nos dejemos estafar por un prófugo de la Justicia".
Rotundo replicó con una querella contra Pepe y envió cartas documento a diversos funcionarios, desde el secretario de Cultura, Jorge Coscia, hasta la Presidenta, Cristina Kirchner, para que se retractasen del comunicado. No tuvo respuestas. Y enseguida llegaron el hackeo del sitio y ahora esta amenaza.
Según explicó Pepe a Clarín, no tiene "nada personal" contra Rotundo, pero desearía que esos objetos fueran transferidos para conformar un museo.



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