El bloque de concejales del PJ presentó un proyecto para la suspensión de la aplicación de la Ordenanza Nº 4345/2011 por el plazo de 365 días. Si la iniciativa prospera, Santa Rosa volverá a recibir residuos patológicos de otras localidades de la provincia de La Pampa.
Estos residuos se componen de jeringas, guantes usados, restos de sangre, fluidos humanos y de animales, restos de órganos, elementos cortopunzantes contaminados y todo aquel material que haya tenido contacto con microrganismos potencialmente patógenos. Se originan en hospitales, clínicas, laboratorios y veterinarias.
Antes de la ordenanza 4345/11, Santa Rosa recibía los residuos patológicos de General Acha, Victorica, Toay, Doblas, Winifreda, Anguil, Uriburu, Catriló y Lonquimay. Pero desde su sanción se prohibió el ingreso a la capital provincial de residuos provenientes de centros sanitarios del interior provincial.
Paralelamente se cerró el horno pirolítico del hospital Lucio Molas, donde se quemaban esos residuos, y comenzó a realizarse el enterramiento en el relleno sanitario. Ese enterramiento se hace en una fosa especial con cal viva.
Ahora, el PJ pretende levantar esa suspensión. “Seguimos sin tener un sistema integral de tratamiento de residuos”, dijo la concejala Cecilia Roigé (Frepam), quien reclamó que “los residuos son de salud pública y deben hacerse cargo del tratamiento”.
Roigé recordó que la ordenanza 4345 prohibió no sólo la recepción de residuos de otros lugares, sino también la incineración.
“El PJ dice que hay un proyecto para el tratamiento de los residuos patológicos de otra manera que lo va a disponer el intendente y el gobernador. Por eso solicita que durante un año se suspenda la prohibición de recibir residuos patológicos”, dijo la concejala opositora.
Roigé explicó que actualmente “el horno no anda, se hace un enterramiento de seguridad” y reclamó “avanzar en un tratamiento integral”.
“Es salud pública el que debe implementar el sistema de tratamiento. Desde el Frepam proponemos implementar el sistema de autoclave para el procesamiento de los residuos no orgánicos y establecer la incineración de los orgánicos en un crematorio. De esa manera, no se contamina”, explicó.
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