En los últimos días pudo observarse que la famosa malvivientes de la ciudad de Río Grande es una de las nuevas caras entre los empleados del servicio de estacionamiento medido. Esto generó el malestar de los usuarios del servicio, quienes la reconocieron a raíz de sus constantes reincidencias delictivas que ya la han convertido en uno de los ladrones más reconocidos en la ciudad. La situación genera resquemor en la gente, mientras que el polémico titular de la concesión, Juan Cano, habla de una oportunidad de “resocialización”.
Su presencia, a causa de innumerables antecedentes en lo delictivo, genera desconfianza y malestar en los cada vez más desganados usuarios de un pseudo servicio que cada vez demuestra un manejo cada vez más insólito por parte del concesionario que en un inicio habló de oportunidades laborales para personas discapacitadas, y que en el paso del tiempo solo ha demostrado ser un negocio de “unos pocos”.
El concesionario de este servicio, el controvertido Juan Cano, que en algún momento llegó a reconocer que la asociación que lleva adelante el servicio “me paga el alquiler”, en referencia a la recaudación del servicio; esta vez aseguró respecto a este insólito caso, “a la señora -por Saromé- se le dio la oportunidad como se le dio a todo el mundo, nadie va a desconocer los antecedentes que tiene, pero también muchas veces dicen por qué no trabaja y se deja de robar, bueno ahora está trabajando”.
Cano agregó que “esta debe ser la primera vez que Silvana Saromé tiene un trabajo en blanco, va a tener un salario, es la oportunidad que tiene, veremos qué hace con eso si la aprovecha o no. Pero quiénes somos nosotros para no darle la oportunidad a esta persona”, dijo en referencia a quien tuvo innumerables concesiones judiciales en aras de su reinserción social, las cuales siempre tuvieron como respuesta la reincidencia delictiva, casi como un estilo de vida adoptado por esta mujer.

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