Miguel, hermano menor del presidente, está en la mira de la Justicia por haber huido de un choque
Todo un personaje, de 55 años, vestido siempre de negro y boina, el "Negro" vive ahora en Buenos Aires, donde participa del programa "Bailando por un sueño", de Marcelo Tinelli. Pero su "exilio" no ha conseguido la paz que esperaban los asesores del presidente.
Para la última campaña, Miguel desapareció de escena, convencido de que podían usarlo a él para perjudicar las aspiraciones de su hermano. De hecho, sólo participó en contadas ocasiones, junto con su bella esposa, la modelo argentina Belén Hidalgo, dos décadas menor que él y apodada "la primera cuñada de la nación".
Sin embargo, el "Negro" cometió un error: luego de chocar su jeep Hummer con un auto conducido por una mujer la noche del 2 de octubre del año pasado, arrancó sin esperar a Carabineros, como obliga la ley.
Esa noche fue internado por un dolor lumbar en la clínica Las Condes, en la cual su hermano, entonces candidato, poseía un porcentaje accionario. Allí tampoco se le practicó la alcoholemia, como indicaba el reglamento, sino hasta 13 horas más tarde. El director de la clínica, Jaime Mañalich, fue nombrado dos meses más tarde ministro de Salud.
La afectada concurrió a la justicia y el hoy ministro se vio obligado a declarar para descartar cualquier responsabilidad en el hecho. Pese a ello, la oposición ya anunció que investigará el asunto. "Aquí ha ocurrido una inequidad brutal entre una víctima, que es llevada a la Posta Central, y el victimario, que huye y que ingresa en una clínica privada, de propiedad en ese momento de su hermano, por lo que nos parece que tenemos que estar muy atentos", dijo el diputado Marco Antonio Núñez.
Coincidentemente, en la última cumbre de la Unasur, Miguel Piñera estaba en el mismo hotel que la prensa chilena. Allí, descartó cualquier responsabilidad de Mañalich. Los medios se divirtieron con el hecho: el semanario The Clinic -famoso por su acidez- publicó un montaje en su portada en el cual salían el "Negro" y Mañalich brindando, con el sugerente título "Clínica Lo Escondes".
Amigo de todos, bonachón, adicto a la noche, Miguel Piñera se hizo conocido como cantante y rey de la bohemia santiaguina. Con singles de dudosa calidad y dueño de atiborrados boliches, se paseó por los canales de TV durante los 80, contagiando su alegría y buen humor.
Mientras tanto, sus hermanos construían fecundas carreras: José, el mayor, fue ministro de la dictadura y creó el sistema de AFJP que hasta hoy es alabado en todo el mundo; Pablo hizo carrera como economista y es hoy el gerente general del Banco Estado; Sebastián es el presidente del país.
La anécdota, contada por el mandatario, dice que el último deseo de su madre, Magdalena Echenique, fue pedirle a Sebastián que velara por el futuro de su hermano menor.
Pero el "Negro" siguió con los boliches. El más famoso de todos, el "Entrenegros", era el destino obligado de todas las modelos, deportistas y habituales de la incipiente farándula local. Ahora ha anunciado que planea instalar un boliche en Buenos Aires.

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