Más polémica en Cancillería por futuros nombramientos

La difusión de una lista de diplomáticos, la mayoría no embajadores, que el canciller Héctor Timerman había ideado para nombrarlos al frente de unas siete embajadas siguió causando revuelo en el Palacio San Martín.

En los últimos, días, desde que Clarín publicó el listado, los comentarios de pasillo se amplificaron. Supo este diario que hay quienes en el Gobierno ahora hasta desconfían del sistema más tradiciona l de La Casa y de la diplomacia en el mundo entero: los cables internos, que a veces se filtran, como de hecho ocurrió a mediados de año con los que reconocían preocupación por la existencia de una “embajada paralela” en Venezuela. Ello le costó el puesto al ahora ex secretario de Integración Económica Americana, Eduardo Sigal, a quien Timerman pidió la renuncia a fin de año.

Lo cierto es que Clarín publicó el jueves que Timerman tenía en mente enviar como embajadores a unos seis ministros a las embajadas de Ecuador, Finlandia, Nueva Zelanda, Haití, Tailandia y Túnez y a un consejero a la de Guyana, lo que no permite la ley del servicio exterior. Fuentes cercanas al ministro habían dicho que cualquier difusión de la lista en Clarín lo harían dar marcha atrás con la decisión.

Con la difusión de la lista, no faltaron las internas en el Palacio San Martín entre quienes se recibieron en el Instituto Nacional del Servicio Exterior, y los ex funcionarios que provienen de la ex Secretaría de Comercio, que el ex ministro Domingo Cavallo fusionó con la Cancillería en los ‘90.

Y entre jueves y viernes, con el canciller ya en Kuwait, fuentes diplomáticas reconocían su irritación porque se difundieran sus planes aún no oficializados ante la presidenta Cristina Kirchner. Y también que se supiera que para el embajador en Ecuador, Carlos Piñeiro Iñiguez -intelectual, músico, y especialista en peronismo- se lo busque designar al frente del Instituto Nacional del Servicio Exterior. Y que para cubrir su puesto en Quito se lo asigne a Eduardo Alvarez Tufillo, ex agregado comercial en Caracas, cuando el titular de la misión era Eduardo Sadous, quien también terminó enfrentado con el canciller. Timerman, por cierto, no atendió ni un sólo intento de este diario por contactarlo. Twiteó varias veces desde Kuwait, incluso contra Clarín y “sus escribas”.

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