Concejales del distrito y referentes de espacios políticos coincidieron en que “hay que respetar y escuchar a un pueblo que se expresa”. Opositores concuerdan en que es necesario “que aparezcan propuestas”. Evaluaron que la Inseguridad, la corrupción, la economía son los temas por los que se hicieron oír las cacerolas.
Y aunque todos coincidieron en que cuando un pueblo sale a la calle “hay que respetar y escuchar su reclamo”, hubo algunos exponentes que al mismo tiempo dudaron de la espontaneidad de la marcha y lo apolítico de la cuestión, mientras que desde la oposición destacaron la “necesidad de que la protesta se transforme en propuestas”. También señalaron que la Inseguridad, corrupción y economía fueron los temas principales de las quejas de la gente.
Consultado por Pilar de Todos, el concejal Diego Ranieli señaló que el 8N “no es solo contra el gobierno” y criticó a “algunos sectores que se están equivocando al politizar la marcha y tratar de ponerse como activistas en lugar de escuchar el reclamo del pueblo”.
“Hay una necesidad de la gente de ser escuchados por los gobernantes. Hay situaciones que ya son insoportables e insostenibles. Los vecinos están cansados de la inseguridad, de los niveles de corrupción que existen y un montón de situaciones que los hacen salir a la calle a manifestarse”, puntualizó Ranieli.
“Hay que respetarlos, escucharlos y aquellos que tenemos ciertas responsabilidades debemos tomar medidas para que la situación pueda encauzarse”, completó el edil.
Silvana Aguilar, del Pro, señaló que “la única destinataria de este reclamo es la Presidenta”. “La gente pide seguridad, basta de corrupción y que se acabe la soberbia por parte del gobierno”, señaló la edil al tiempo que agregó que “no es tiempo de ponerle banderas políticas al reclamo, sino de salir a la calle y ver cómo encauzar las necesidades de la gente”.
Por su parte, la concejal del Frente para la Victoria Liliana Alfaya vio con buenos ojos que la población se exprese en las calles, pero al mismo tiempo señaló que “en esta nueva manifestación queda más claro que se han sumado intereses más politizados que antes no estaban tan visibles”.
“Hoy nos preguntábamos quien eligió la fecha del 8 de noviembre. ¿Saben lo que pasó ese día? Nació Alfredo Astíz y murió Emilio Massera”, disparó la edil al tiempo que completó: “A veces estas intencionalidades que parecen ingenuas pero tienen una connotación de la política atrás, se mezclan con los sectores que genuinamente están reclamando que se corrijan las políticas públicas o que no está de acuerdo con alguna medida de gobierno”.
“Hay que estar atentos que las manifestaciones genuinas no sean utilizadas por algunos vivos que se aprovechan de la buena fe de la gente para llevar agua para un molino que no es el reclamo que encabeza la gente”, completó Alfaya en diálogo con Pilar de Todos.
A la hora de buscar las causas de la manifestación Alfaya enumeró “las conductas culturales vinculadas a lo económico, la moneda que nos representa y la forma de ahorro que tenemos los argentinos. La inseguridad, que es un problema real que se ha profundizado, y cuestiones vinculadas a sectores de poder y su no adecuación a la ley de medios”.
Por su parte, Gustavo Trindade de Unidad Peronista, calificó a la protesta como “pacifica” y destacó que el pedido de la gente “fue respeto por la constitución, seguridad y la inflación”.
Asimismo puso el ojo en el rol de la oposición. “No debemos deslindar responsabilidades, los reclamos apuntan a la nación pero la oposición tiene una deuda muy grande que es transformar el reclamo en propuestas. Si no lo hacemos, de nada sirve que acompañemos a los vecinos. La oposición tiene una gran responsabilidad sobre esto y no debe hacerse la distraída”.
A su vez, el ex candidato a concejal por el FAP, Miguel Gamboa, señaló que la manifestación responde a políticas públicas que no se llevan a cabo "desde el sector estatal de los municipios, provincia y nación", y adujo que "en democracia hay que participar de las movilizaciones, ya sean a favor o en contra de un gobierno".
"Hay dos factores que repercuten en la gente, que son la inflación y la inseguridad. El salario de los trabajadores cada vez tiene menos poder adquisitivo, y es importante tener seguridad en la calle, algo que se resuelve bajando los niveles de pobreza", opinó Gamboa, aunque también adujo que "hay sectores de clase media alta que reclaman por el cepo al dólar".



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