Los efectivos de la localidad cordobesa de Jesús María debieron abandonar el vehículo que estaba siendo arrastrado por la creciente del río. Sufrieron golpes y hematomas, pero están fuera de peligro.
Se trata de los cabos de apellido Palomeque y Lucero, que recorrían la zona del camping Los Nogales para prevenir a los vecinos.
Palomeque, quien conducía el vehículo, quedó con el móvil cruzado y tuvo que salir por la puerta del acompañante.
“Veo que por el costado el agua pasa a la altura del zócalo y llega a la mitad de las puertas del vehículo, traté de controlar el móvil; pero cuando vi que no lo podía hacer le dije a mi compañero que saliera porque nos llevaba el agua”, contó el policía a Cadena 3.
Y prosiguió: “La presión del agua no lo dejaba abrir la puerta, pero luego salió”.
“Yo quedé adentro y se cerró la puerta del acompañante, así que salí por la ventana y me tuvieron que sacar del agua”, añadió.
Los uniformados sufrieron golpes y hematomas, por lo que fueron atendidos en el hospital local. Están fuera de peligro.
El móvil policial fue encontrado a tres kilómetros del lugar.
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