Lo expresó en diálogo con mdphoy.com, la ex sargento Virginia Sosa, quien se encadenara el año pasado en las rejas que rodean la Catedral, para reclamar la reincorporación a la policía bonaerense, debido a que las autoridades la cesantearon hace dos años y medio junto a otros dos uniformados porque “fuimos a la Departamental a manifestar que no podíamos conducir los móviles policiales porque mecánicamente estaban deplorables, y que además no podíamos cubrir los llamados del 911 porque no teníamos combustible”, afirmó la ex agente.
Acto seguido, la ex sargento señaló que “nuestro gran problema es tener las unidades penales 15, 44 y 50 en una ciudad turística. Entonces, sabemos que hay secuestradores, que hay muchos presos por violación, por narcotráfico y demás. Y todo por la “inclusión social” que genera el gobernador Scioli. Pueden salir a la calle por buena conducta y delinquen acá, siempre son los mismos”.
También fustigó al jefe de la Policía Bonaerense Jorge Matzkin, de quien dijo: “tendría que trabajar a la par con los compañeros que brindan seguridad en la calle. Sin embargo, lo único que hace es ningunear y chicanear al personal policial, intimidándolo y amenazándolo que lo van a sancionar, esto no puede seguir así. Estamos en un país democrático y la policía tiene que estar democratizada, los compañeros están atados de pies y manos, no tienen garantías, no tienen derechos. La tolerancia cero acá es para el policía y para el delincuente, el libre albedrio.
Asimismo concluyó que “puede hacer lo que quiera porque total los derechos humanos están diseñados para el malviviente y no para un ciudadano honesto y trabajador. Una cosa insólita”.
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