¿Alcanzan los patrulleros, las armas, las municiones y los chalecos?
La necesidad casi imperiosa de ampliar la cantidad de cuadrículas en que se divide la ciudad para la prevención delictiva, que no se modifican desde hace más de 10 años, es la principal falencia que afronta la policía de Seguridad en la ciudad, mientras que de manera paulatina incorpora recursos y empieza a cubrir cierto déficit en la capacitación y el entrenamiento, que se advertía al menos hasta el año pasado.
Una radiografía de la fuerza local. De eso se trata el informe. ¿Alcanzan los patrulleros, las armas, los chalecos y las municiones? ¿Qué hay en el debe y en el haber?
“La Nueva.”, a través de distintas fuentes, relevó los recursos, horas después de que se postergara la visita del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, para la entrega de 16 nuevos vehículos que, no obstante, se concretará en los próximos 20 días, posiblemente en dos tandas.
“Siempre nos vamos a quejar de que nos falta. En general, si comparo Bahía con otros distritos de la región, hay algunos que están más complicados en cuanto a recursos logísticos. Villarino, por ejemplo, tenía una situación complicada, aunque después de los incendios se le proveyeron 5 móviles. En cada barrio al que vamos, en cada reunión de sociedad de fomento, todos piden un patrullero, una garita o un destacamento móvil. Y es lógico. Hay más de 120 barrios en nuestra ciudad y en los 120 te piden lo mismo”, reflexionó el comisario mayor Gustavo Maldonado, jefe regional de la policía bonaerense.
Maldonado procura que 5 cuadrículas se subdividan.
La principal necesidad, desde hace 2 años, es subdividir al menos 5 de las cuadrículas existentes. Las cuadrículas son pequeños territorios en los que se divide la ciudad, cubiertos por el recorrido de un patrullero que acude a cualquier llamado de emergencia al 911 que se produce en su área.
Desde 2006, según el Plan Director de Seguridad, son 30, aunque serían necesarias al menos 35. La ciudad creció territorial y demográficamente.
Hace algunos días, un vecino del barrio San Agustín llamó al 911 porque habían intentado ingresar en su casa mientras dormía y el patrullero demoró casi media hora desde la primera comunicación. Estaba en la cuadrícula, pero alejado, en la zona de Villa Harding Green.
El Ministerio de Seguridad mantiene los costos de un móvil por cuadrícula. Cuando en algunos sectores se suma otro patrullero -por la conflictividad que marca el Mapa del Delito-, el combustible lo debe aportar la Municipalidad. Por ese motivo es necesario lograr una autorización desde La Plata para dividir algunas cuadrículas.
“Lo venimos pidiendo desde la última visita del exministro Alejandro Granados (en 2015). Al subdividir algunas cuadrículas, en especial de la periferia, se mejoraría la prestación y la respuesta”, reconoció Maldonado.
Cómo ocupar los vehículos, uno de los problemas
¿Existe hoy el personal suficiente para ocupar más patrulleros? La respuesta es no.
Si se suman a la calle al menos 5 de los 16 patrulleros que llegarán en breve -el resto podrían reemplazar a algunos viejos de las comisarías-, se necesitarán otros 50 efectivos para cubrir las 24 horas (10 por móvil). Y hoy no están.
Una alternativa, según algunas autoridades policiales, es el traspaso progresivo de agentes de la Policía Local a la Bonaerense, que cuenta con casi 400 hombres, aunque con muy pocos en los mandos intermedios. La mayoría están haciendo sus primeros pasos en la carrera.
Una idea es incorporar algunos de esos efectivos e intercalarlos con los de la fuerza provincial, a fin de que adquieran experiencia, aunque esa posibilidad depende de un convenio entre la comuna y La Plata.
El comisario Maldonado ya le planteó la necesidad al secretario municipal de Seguridad, Emiliano Álvarez Porte, aunque el funcionario ya adelantó esta semana que, al menos por el momento, no tiene esa iniciativa en carpeta.
“La Policía Local es de proximidad, y ese concepto está bien, aunque, por otro lado, esos chicos, si no tienen a alguien al lado que los guíe, van a tardar en sumar experiencia. En más de 20 municipios donde funcionan, las Policías Comunales ya pasaron a la Bonaerense, como por ejemplo en Tres Arroyos”, sostuvo un jefe policial que prefirió reserva de identidad.
En la misma línea opinó que algunos intendentes no quieren perder las fuerzas locales o comunales “porque de esa manera tienen la posibilidad de decisión directa en la seguridad”.
Por qué no todos los patrulleros se usan en prevención
La llegada de 16 nuevos patrulleros -también arribarían esta semana algunas camionetas utilizadas en el Operativo Sol- no significa que, efectivamente, la ciudad sumará 16 nuevos vehículos al patrullaje. Es que algunos servirán como reemplazo de coches o camionetas que tienen un desgaste pronunciado.
En cada una de las 5 comisarías hay 1 o 2 móviles dispuestos para trámites judiciales, compulsas, custodias fijas o traslado de detenidos. Al tener prioridad los destinados a la prevención, algunos de los que están en las seccionales se encuentran claramente desgastados.
Para las cuadrículas se utilizan especialmente las camionetas Toyota Hilux y los coches Toyota Etios, que son 2014/15/16, aunque los más viejos ya tienen 200 mil kilómetros o más, hechos de manera intensa, durante emergencias y/o por caminos o calles de tierra o terrenos irregulares.
En las comisarías, mayoritariamente, hay Volkswagen Voyage 2011 y Ford Ranger 2012, aunque también existen camionetas 2003/4 que indefectiblemente tienen camino de cementerio, porque “se rompen a cada rato”.
De los arreglos, que se realizan en los talleres policiales de la calle Brickman o en establecimientos particulares, se hace cargo el municipio.
El servicio de Custodia y Traslado de Detenidos, creado hace más de una década para descentralizar tareas, hoy solo se utiliza para la derivación de presos a comisarías zonales o a la cárcel de Saavedra, ya que tiene limitaciones desde el punto de vista del recurso automotor.
La llegada de 16 vehículos 0km., más las camionetas, será un paliativo. En cantidades importantes, no se reciben patrulleros desde 2014. Hoy Bahía, reconocido por el secretario de Seguridad, tiene un 66% menos de patrulleros que en 2006, cuando había alrededor de 90.
Por otra parte, contar con vehículos sin mantenimiento puede costar muy caro. En 2014, la Provincia perdió una demanda luego de un choque en la esquina de Sarmiento y Zapiola, donde colisionaron un remís y un patrullero que iba a una emergencia.
La Cámara Civil y Comercial de Bahía Blanca rechazó el reclamo del Estado por daños y perjuicios, porque el coche oficial estaba habilitado para cruzar en rojo en esas circunstancias, pero lo hizo sin la sirena encendida, porque recalentaba. Es decir que no se cumplió con la regla de advertir “inconfundiblemente” a los demás conductores de su situación de emergencia.
Todos salen a la calle con un chaleco antibalas
El gobierno provincial había anunciado que para fines de 2016 todos los policías de calle contarían con su chaleco antibalas con chip (individualizados), con la idea de terminar con lo que se denomina “chaleco caliente” (el que finaliza su turno le entrega el chaleco que usó al entrante).
Si bien en nuestra ciudad no todos los efectivos cuentan con esa prenda personalizada, ninguno sale a patrullar desprotegido.
De hecho, casi el 70% de los agentes de distrito que tienen mayor exposición (unos 200) cuenta con el chaleco nuevo, según se dijo.
“En definitiva, todos tienen chaleco al momento de salir a la calle. En el Comando, que es el organismo con mayor riesgo, cada uno tiene su chaleco a cargo”, dijo una fuente de Seguridad.


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