En el centro los comercios cerraron sus puertas, mientras que los empleados salieron a cuidar su puestos laborales.
La gente fue corriendo la voz y, en consecuencia, automáticamente comenzaron a cerrar todos los locales comerciales, pero esta vez los empleados salieron con palos y caños a las veredas e incluso, armaron barricadas con palets en Necochea esquina Alvear, y un “vallado” de trabajadores sobre calle Belgrano.
Lo cierto, fue que se desplegó un operativo preventivo de seguridad a cargo de la Policía, mientras que el subjefe de esa fuerza, Hugo Sosa, declaró en medios televisivos que ayer “no se produjeron ninguna clase de saqueos en la Provincia”.
El nerviosismo de los trabajadores y la incertidumbre de los peatones se mezcló con una numerosa “Marcha por la paz”, convocada por ciudadanos en las redes sociales, para hacer un llamado a la reflexión a los jujeños que permita recuperar nuestros valores como sociedad.
Pasalas las 19, oficiales de Policía instaron a empleados y transeúntes a retornar a sus trabajos y seguir circulando. Preventivamente, algunos trabajadores continuaron custodiando los comercios y los peatones retornaron a sus hogares.
El saldo de los saqueos
Tristeza, preocupación, desconfianza, son entre otros, los saldos que dejó la ola de saqueos que se llevaron a cabo en diferentes comercios de San Salvador de Jujuy durante la noche del lunes, no sólo en los comerciantes afectados, sino que también en el común de la sociedad.
Las casas de deportes, los comercios de venta artículos electrodomésticos, telefonía e informática, y de repuestos de motos y autos, fueron los principales objetivos de los ladrones, que no contentos con destruir los locales, hicieron foco de su ira incontenible sobre trabajadores que intentaban defender su trabajo.
El día después del vendaval, los propietarios de casas comerciales afectadas se encontraban abocados en conseguir herreros, vidrieros y carpinteros para reparar o reconstruir lo destruido, en tanto que sus empleados, colaboraban con la limpieza de los locales.
Tal como sucedió en la casa de venta de artículos deportivos “Free Life” ubicada en calle Necochea de esta ciudad, la que fue completamente vaciada, y destruida. “Tenemos que pagar las consecuencias, a parte de sentir que uno está indefenso”, consideró Hugo Cornier.
Es mucho el dinero que se perdió, pero nos queda la satisfacción de que al personal no le pasó nada, porque con nosotros viven 30 familias de manera permanente”, subrayó.
Por su parte Carlos Cardozo de “Enzo Tuning” denunció que su comercio fue saqueado completamente, aunque se dio en dos oportunidades, la primera a las 18.30 aproximadamente, y la otra cerca de las 22. Cardozo consideró que “esto claramente se ve que no es por hambre. En la carnicería de la esquina, se llevaron la balanza pero la carne quedó en la heladera”, describió.
En el interior también los propietarios de locales saqueados procuraban la reconstrucción, apelando a contar con ayuda.
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