Así lo manifestó una de las esposas de los efectivos policiales acuartelados de Mar del Plata, Claudia Piñeiro, quien remarcó que “hay falta de chalecos, combustible, patrulleros para trabajar, además de que no se pagan los adicionales en tiempo y forma”. Además los familiares, manifestaron que “la vida de los delincuentes vale más que la de los policías”.
El reclamo de la policía acuartelada en Mar del Plata no se diferencia de los otros que se sucedieron en diferentes puntos del país: mejora en las condiciones laborales y aumento salarial. “Con 1.800 pesos una persona no puede vivir, a esto sumale que no se pagan en tiempo y forma las adicionales”, dijo en declaraciones a la prensa, Claudia Piñeiro, esposa de uno de los policías acuartelados.
También se aclaró que la fuerza no cuenta con las herramientas necesarias para trabajar, como patrulleros, combustible y chalecos antibalas. Piñeiro, también se encargó de cargar contra aquellos que “valoran más la vida de un delincuente que la de un policía”, y agregó: “La policía está cansada por todo esto”.
En estas horas debería haber una respuesta por parte del Ministerio de Seguridad provincial, ya que estas demandas, fueron elevadas en un documento en la noche del domingo, a la cartera a cargo de Alejandro Granados.
Actualmente en Mar del Plata, si bien pequeños locales están abiertos, grandes cadenas de comercios permanecen cerradas, así también como la cadena de pagos Ripsa y los bancos.
Foto Créditos: Crónica de la Costa Web

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