Policía asesinó de un tiro a su pareja de 15

Policía asesinó de un tiro a su pareja de 15
Una chica de 15 años fue asesinada de un tiro en la cabeza en la ciudad entrerriana de Concordia y por el crimen fue detenido el padre de su hijo, con quien convivía, que es un suboficial de la Policía provincial 25 años mayor, informaron ayer fuentes de la fuerza.

El crimen fue cometido el domingo a la tarde en una vivienda situada en la calle Leguizamón y el cruce con las vías del ferrocarril, en la zona sur de Concordia, ciudad ubicada a 265 kilómetros al noreste de la capital entrerriana, donde la pareja vivía con su hijo de un año y medio y la madre y dos hermanos de la adolescente.

Los investigadores establecieron en base a testimonios que la pareja solía tener fuertes y violentas discusiones, la mayoría motivada en los celos que el policía sentía hacia la chica.

La víctima fue identificada como Mariana Jackeline Romero (15), quien recibió un balazo en la cabeza disparado por una pistola calibre 9 milímetros. Según la principal hipótesis de la pesquisa, el ataque se produjo durante una discusión entre Romero y el sargento de la Policía entrerriana Fabián Casas (40).

Vecinos dijeron a los investigadores que Romero y Casas estaban juntos desde hacía tres años, cuando la chica tenía 12 y quedó embarazada. La fiscalía de turno que actúa en el caso ordenó el secuestro del arma reglamentaria del suboficial, una pistola de 9 milímetros, y dispuso que el policía sea sometido a un dermotest en sus manos para probar que efectuó el disparo, tras lo cual quedó detenido.

Según las fuentes, Romero fue baleada cuando estaba en la puerta de su casa, por lo que los vecinos que escucharon la detonación llamaron de inmediato a la Policía.

Los voceros detallaron que la joven recibió un tiro detrás de la oreja derecha, lo que le produjo un estallido en la zona frontal.

En el lugar del crimen fue apresado el sargento Casas, quien fue trasladado a la comisaría primera de Concordia en estado de shock y luego quedó alojado en una celda de la Jefatura de Policía, donde trabajaba como efectivo de Infantería.

Un familiar de la joven asesinada dijo que Casas tomó noción de lo que había hecho cuando vio que su mujer iba cayendo herida de muerte.

“En ese momento reaccionó, cargó el cuerpo y salió a los gritos a pedir ayuda y, en una de las esquinas fue auxiliado por un automovilista que trasladó a la joven herida hasta el Hospital Felipe Heras, donde llegó sin vida”, precisó.

Familiares de la chica asesinada aseguraron a los investigadores que el policía era un hombre “violento” y “muy celoso”, que le impedía terminar sus estudios secundarios y relacionarse con amigas.

Según testigos, el suboficial mantenía con la adolescente permanentes discusiones a causa de los celos enfermizos que tenía, que lo llevaban a controlar todas las actividades sociales que ella tenía y hasta le había prohibido salir de la casa sin su consentimiento.

Nicolás (13), uno de los hermanos de la víctima, le relató a la Policía que él fue testigo del asesinato de Mariana.

“Estaban discutiendo, yo me alejé un poco con el nene y el sacó su arma y le disparó. Después pedía ayuda y yo salí disparando”, relató el adolescente.

Nicolás dijo que la discusión se inició porque Mariana quería ir a almorzar a la casa de su abuela y Casas se lo impedía diciéndole: “Vos querés ir a ver machos”.

El chico dijo también que su hermana quería retomar los estudios que había abandonado cuando quedó embarazada del policía y que ese era uno de los principales motivos de la discusión entre ambos.

Los familiares de la chica dijeron también que Casas tiene denuncias de sus dos mujeres anteriores por violencia familiar.

La hermana de Mariana, que también habita en la casa, reveló que el policía los tenía amenazados a todos. “Un día le dijo a Mariana “¿a quién querés que mate primero, a tu mamá, o a tus hermanos o a nuestro hijo?””, recordó.

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