El representante de la Asociación de Enfermería en Emergencia y Catástrofe local, Marcos Salvatierra, aseguró que la organización de la XX Cumbre Iberoamericana “no previó” la posibilidad de retirar personas fallecidas en domicilios situados dentro del sector afectado por el encuentro de Jefes de Estado. “Es decir, si se muere alguien durante la Cumbre , que sea lo que Dios quiera”, aseveró.
Según contó, él posee una ambulancia con la cual retira personas fallecidas para las empresa fúnebres, por lo cual se acercó al centro de acreditaciones para tramitar el pase especial al lugar afectado al encuentro de presidentes latinoamericanos que comienza en las próximas horas. Sin embargo, señaló, grande fue su sorpresa al descubrir que “nadie tuvo en cuenta este tema en la organización”.
“Una de las personas que me atendió me dijo que no podría ingresar a la zona afectada por la cumbre porque no habían previsto este tema, entonces mi pregunta es qué sucedería con una persona que falleciera en su domicilio dentro de la zona afectada porque es una locura que lo tengan cinco días en la casa hasta que termine la Cumbre ”, explicó.
En tanto, Salvatierra reparó en que su preocupación fue aún mayor cuando otro integrante de la organización del evento le manifestó que “no habría inconveniente” en que alguno de los empleados lo “acompañara a retirar algún cuerpo, pero sólo podría ser en horario de oficina ya que ellos no trabajan las 24 horas”.
Ante ese panorama, el Paramédico consideró que “si durante los próximos cuatros días se muere alguien en la zona afectada, será lo que Dios quiera porque nadie lo previó, pese a que Mar del Plata tiene un promedio diario de 25 fallecidos, muchos de los cuales mueren en sus domicilios”, y sentenció: “La municipalidad o la Provincia ya deberían estar trabajando en esto”.
Por otra parte, la puesta en marcha del estricto dispositivo de seguridad implementado por la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno, que comenzará este viernes, generó este martes una serie de inconvenientes que provocó en muchos casos el fastidio y malestar de los vecinos.
Más de 24.000 personas fueron relevadas y son las que están habilitadas para ingresar a la zona de exclusión, delimitada por las calles Güemes, Falucho, Corrientes, San Martín y la costa, área que fue vallada y desde la mañana de este lunes se habilitaron los pocos pasos peatonales.
En los accesos de San Martín y Corrientes, Colón y Corrientes y de Olavarría y Falucho, eran considerables las filas de vecinos que pugnaban por ingresar a ese sector de la ciudad, ya sea para ir a trabajar o para retornar a su domicilio.
La falta de lectores digitales de huellas con que cuenta la policía derivó en esta congestión y generó el malestar de la gente.
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