Confirmaron que se avanza con la hipótesis que vincula la desaparición de la joven diseñadora con el narcotráfico.
Las versiones sobre la desaparición de María Cash parecen no tener fin. Las últimas líneas de investigación, abiertas a partir de la exposición del expolicía riojano José Zárate, apuntan a una red de narcotráfico que opera en el norte del país.
Las declaraciones de Zárate, publicadas en este matutino el pasado 17 de diciembre, pusieron bajo la lupa el rol que jugó Juan Pablo Dumon en la desaparición de la joven diseñadora.
Dumon, considerado una pieza clave para Federico Cash (falleció este año) a la hora de explicar la desaparición de su hija, que conoció a la joven en Buenos Aires y su ofrecimiento de trabajo en un restaurante de su propiedad habría sido una de las razones que la habrían llevado a viajar al norte.
Las supuestas amenazas vía mensajes de texto de Dumon a Federico Cash, que salieron a la luz a principios de año, revelaron que también se conocían, versión probable debido a que tanto ellos dos como María eran discípulos de la secta Sajha Yoga.
La citada fuente sostuvo que se esperan avances en la investigación a la brevedad y habría un giro inesperado en la causa.
Los puntos clave
El expolicía riojano, que es el único detenido por el caso de María Cash, declaró el pasado miércoles. Está acusado de aportar datos falsos y desviar la investigación, ya que se comprobó que uno de los llamados amenazantes que había recibido Federico Cash, papá de la joven, provenían del teléfono celular del detenido. Zárate había mantenido una relación muy cercana con el padre de María durante la investigación, lo que hizo más sospechosa su participación. El exefectivo había sido detenido y trasladado a Salta luego de que se comprobara que, entre los llamados amenazantes que había recibido Cash padre, figuraba una llamada efectuada desde su celular.

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