Lo afirmó el fiscal de menores, Marcelo Yañez Urrutia. Criticó al Gobierno municipal y provincial ante el estado de los hogares y centros de encierro que asisten a menores con conflicto con la ley penal.
En los últimos días se detuvo a cuatro menores por diversos hechos delictivos. Dos de ellos, de 17 y 15 años, habían robado una semana atrás a un polirubro céntrico con un arma de fuego. A raíz de ese hecho, se originó una orden de allanamiento con detención de estos dos chicos, con un numeroso prontuario en su haber en cada uno. Por ejemplo, el menor de 15 tiene más de 35 entradas en la comisaría y aseguran que tiene el crimen de un taxista en su historial de conflictos con la ley penal.
Al respecto, el fiscal Marcelo Yañez Urrutia dialogó con este portal, sin dejar de lado su preocupación ante este panorama. “Lo que se tiene que hacer con estos jóvenes inimputables es, en principio, ponerlos a disposición del servicio zonal o servicio de minoridad de la Municipalidad que son los efectores responsables y encargados para poder resocializar y reinsertar a estos jóvenes en la sociedad”.
“Lamentablemente aquí es lo que está faltando, en que no han respondido como corresponde estos organismos, sino no se puede entender que estos jóvenes sigan delinquiendo”, señaló el fiscal, quien cuestionó a la comuna: “Lo que estamos observando todos los fiscales es que con muchos chicos este organismo, que depende del Poder Ejecutivo, no está cumpliendo su rol como corresponde”.
Si bien aclaró que tiene “fe y esperanza de que cada uno se haga cargo y responsable de la función que le corresponde”, destacó que “con los menores inimputables, la Justicia penal tiene poca intervención. Es investigar el hecho delictivo y, una vez que se determina que el joven cometió el hecho, no nos queda otra que dictar el sobreseimiento”.
Remarcó que “la función de la Justicia es traspasar a esta cuestión al órgano correspondiente que es el Poder Ejecutivo Provincial y Municipal, que son ellos quienes tienen que trabajar con estos jóvenes, tienen que tratar que se reinserten en la sociedad para que no vuelvan a tener conflictos con la ley penal” y que “a veces no pasa por la institución en sí pero sí por los operadores que trabajan en ellas”. “He observado que, lamentablemente, podrán poner muy buena predisposición pero falta mayor responsabilidad y profesionalismo en el momento de trabajar con los jóvenes”, continuó.
Consultado sobre la situación de los hogares y centros de menores que atienden a los menores en esta situación y vinculado con el anuncio de la reapertura del Paraje San Francisco que aún sigue sin tener noticias, dijo: “El tema está es que, una vez que lo abran, pongan gente que lo abran pongan gente que sea responsable y profesional y tenga la capacidad de poder entender a los jóvenes”. “El Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil no es para cualquier persona, tiene que tener estudio y vocación sobre estos problemas”, sentenció.
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