“A mí el poder me duele”, confesó Lunghi y afirmó que no disfruta de ser intendente

“A mí el poder me duele”, confesó Lunghi y afirmó que no disfruta de ser intendente

El Intendente arrancó el año hablando de todo. Se mostró muy animado en una entrevista exclusiva con El Eco de Tandil, en la que realizó el clásico balance y trazó la proyección del último año de su tercer período de gobierno

Superadas varias semanas difíciles que incluyeron la ida de su amigo Oscar Maggiori de la Usina, las noticias sobre la imputación a funcionarios por la causa del Hipódromo y las embestidas de la oposición por el Presupuesto 2015, se lo nota aliviado y con buen semblante.

Comenzó el 2015 en familia y de inmediato partió hacia el Parque para participar del Tandil Brilla, el primer acto del año para el Gobierno municipal. Fue un verdadero éxito, sin incidentes y con una gran afluencia de público, calculada en 30 mil personas.

-Tandil Brilla es una de las propuestas por la que ha recibido fuertes críticas y la ha sostenido...

-Estoy convencido de que siempre las mayorías son las que tienen que terminar decidiendo, y la cantidad de gente que veo, pregunto porque tengo amigos que lo ven desde el Dique, desde Rivadavia, desde distintos puntos.

-Este es un caso donde usted puede ver a la gente en el evento, pero en aquellos en que no puede dimensionar la respuesta de la gente, ¿cómo ha hecho para medir y mantenerse firme a pesar de los cuestionamientos?

-Cuando uno hace algo tiene que estar convencido y cuando está convencido, tiene que seguir adelante. No hago las cosas para que me reditúen permanentemente en votos. Hago las cosas porque estoy convencido de que le van a hacer bien a Tandil, que son importantes.

Por ejemplo lo del Cristo, creo que a la gente le ha gustado y por supuesto, creo que a algunos no les ha gustado, pero se hizo en una conjunción de ideas. La idea salió de acá. La tomó Apymet que le agregó su trabajo, la fundición totalmente gratuita. Se sumó mucha gente para hacerla totalmente ad honorem. Vázquez llevó la grúa sin cobrar absolutamente nada. La Cooperativa Vial ayudó a nuestra Vialidad Urbana a hacer el camino.

Por qué voy a salir, cuando tengo una cantidad de instituciones y personas que han visto el proyecto y le han puesto el hombro. Siempre va a haber quejas. Nunca voy a conformar al ciento por ciento, pero tampoco a la gente le gusta una persona que dude en forma permanente. Aparte, puede no gustar pero eso no le hace daño a nadie.

Es un motivo más de atracción, primero para disfrutarlo nosotros. Ahora muchos tandilenses lo van a ver de noche, porque voy y veo muchos autos. Después, también para los que vienen de afuera. Cuando queremos tener una ciudad turística, tenemos que renovarla. Se dio una conjunción de cosas y así fue. 

Sale o sale 

La segunda obra que mencionó en la extensa entrevista fue el Hospital de Niños. Recordó que le decían que iba a crear “un elefante blanco” y refutó ese presagio al decir que atiende entre 70 y 80 mil chicos por año.

“Qué hubiera pasado si yo le hubiera dicho a Blanco Villegas que no. Pensé en el futuro. Puede ser que un tiempo sea grande, pero Tandil crece de una forma exponencial. Ahora estamos entre 70 y 80 mil atenciones por año, bien atendidos, con comodidad. Hay muy pocos hospitales de niños en el país de esta envergadura, que se ha sumado una fundación y está trabajando, que la gente está muy contenta, no hay ningún tipo de queja”, subrayó.

Y volviendo a su rol, “cuando estoy convencido de que Tandil debía tener un Hospital de Niños no solamente para ahora sino para el futuro, tengo que avanzar”.

-¿A qué proyecto apuesta las fichas en 2015? ¿Qué le gustaría concretar?

-Comenzar con el centro de convenciones para mil personas. Estamos en el centro de la provincia de Buenos Aires, dentro de todo en una ciudad tranquila, donde puede haber congresos, conferencias. Ya hay pequeños congresos en Tandil. Eso le va a dar muchísimo movimiento. A su vez va a estar acompañado por un centro comercial, por un centro de entretenimientos y un hotel de 80 camas.

-Está confiado en que sale...

-Sí, sí. No tengo ninguna duda.

-Entonces tiene un candidato...

-No, hay varios.

-Varios, ¿alguno firme?

-Se quieren presentar. Vamos a ver, porque tienen que comprar el terreno. Se va a encadenar algo muy lindo, muy productivo, muy importante, y la obra es de 25 millones de dólares. A su vez, los 31 millones de pesos que es la base del terreno, los vamos a volcar a cosas importantes como una planta de asfalto, que la necesito porque hay barrios que están en tierra y es muy difícil poder asfaltar todo porque cada cuadra sale 440 mil pesos y de la otra manera, estaríamos bajándolo a 300 mil. Tendría la planta en forma permanente y municipal.

También queremos hacer la playa de trasbordo de carga, que es muy importante para que no entren los camiones de gran porte dentro de la ciudad. Comprar terrenos es también muy importante y poner medidores de agua. Hoy tenemos un problema: Tandil, consume 750 litros de agua por persona por día. Podemos tener problemas. La gente riega y llena las piletas permanentemente, y lo que dice la Organización Mundial de la Salud es que el consumo debe ser de 250 litros por persona por día. Con medidores establecemos hasta 250 litros poco monto de pago, pero si se consumen 500, 600 ó 700 por persona, van a tener que pagar.

-En este caso, ¿se puede reforzar con más obras para mejorar el caudal o dependemos de bajar el consumo?

-Depende de bajar el consumo porque hay que hacer el pozo, pero cada vez son más distantes y hay que llevar las cañerías nuevas a las cisternas. Por ejemplo, en Azucena está el próximo acuífero más importante de Tandil. Pero son muchos kilómetros de Azucena al Cementerio para que de ahí con el bombeo vaya a todo Tandil. Hay agua de sobra, pero hay que tener los recursos para traer los tubos.

Se pueden hacer más pozos pero están lejanos ya porque en la cuenca que está pegada a Tandil tenemos alrededor de 40 pozos. Entonces hay que tener un consumo correcto.

-¿Alcanza la venta del terreno para financiar todos estos proyectos?

-Vamos a tener que elegir porque hay muchos proyectos y es importante ponernos de acuerdo con la oposición para hacerlo en común. Nosotros tenemos esa idea y esperemos poder llegar a un acuerdo. También los 31 millones de pesos se van. La planta de asfalto sale 17 ó 18 millones de pesos hoy, cuando terminemos el proceso hay que ver cuánto sale. 

Cada cual atiende su juego

-¿Cómo lo trató la oposición en 2014? Cambió la conformación del Concejo...

-No tengo problema, y ellos hacen su juego. En lo personal no tengo ningún problema y en lo político, posiblemente tengan que diferenciarse y lo hacen. Hay muchas cosas que dicen que no tienen asidero, fundamentación.

-¿Le dolió que lo trataran de desagradecido por las obras que bajó la Nación como el barrio Procrear?

-Eso es un bolazo. Nos hemos puesto al servicio de ellos al minuto, les hemos ofrecido todo. Eso lo puede decir Diego (Bossio). Somos la intendencia que primero firmó el convenio; en ningún momento he estado en contra del Procrear; le hemos dado todo lo que han pedido. Le hemos dado tierras que ya prácticamente están muy avanzadas en lo que es Gardey para que ellos empiecen a lotearlo porque las parcelas las tiene que hacer el Procrear. Lo mismo en el Tandil Construye Oportunidades y estamos trabajando bastante bien pero con más lentitud en Villa Cordobita porque teníamos hasta un peñasco en el medio, pero ya es otra cosa esa manzana.

No hay problemas, en absoluto. Hablé hace pocos días con Diego y quedamos que íbamos a ir a recorrer juntos Quintana y Buenos Aires, que están asfaltadas. No sé, ahí Pablo (Bossio) habrá tenido un problema de desconexión.

-¿Cómo espera que sea la relación con la oposición en este año electoral?

-Mucho más difícil, más complicado, más trabado. Esperemos que haya tolerancia de todos lados y que tratemos de trabajar para la gente. Esperemos que los proyectos e ideas los larguemos dos o tres meses antes, cada partido político, porque la gente no tiene capacidad de absorción mucho antes.

Los tiempos vienen adelantados y nadie cumple la Ley Electoral porque las propagandas tienen que hacerse 60 días antes y en la costa no hay un metro donde no haya un cartel de uno o de otro. Somos totalmente incorrectos con la ley, no la cumple nadie. Debemos tener un orden democrático y cumplirlo.

-Una de las críticas fuertes fue el aumento de las tasas…

-Lo que pasa es que se manejan con el índice de (ministro de Economía Axel) Kicillof. Yo me manejo con el índice nuestro, donde el 44 por ciento aumentaron los medicamentos del Hospital y no falta uno solo, cuando en los hospitales de la zona no tienen medicamentos. La gente está muy conforme con nuestros cuatro hospitales, y con el de Vela; quince centros de salud y tampoco hay críticas en los barrios. A su vez, de todos los productos que usa el Municipio, como gasoil y nafta, reparaciones, estamos en más del 40 por ciento de inflación.

Hoy tenemos muchos más empleados municipales, porqué lo vamos a negar si Tandil creció el 16 por ciento (entre los últimos censos). Antes no teníamos odontólogos en los centros de salud. Hay más de mil personas en el área de salud, con tres hospitales nuevos.

-¿El nivel de cobrabilidad se mantiene?

-Se mantiene.

 

La soledad del poder

Además de lidiar con los embates de la oposición, en 2014 el pediatra tuvo que surfear las olas que generaron rispideces entre los integrantes de su equipo. A pesar de haber cumplido ampliamente con su deber ciudadano y con la UCR, parece dispuesto a encarar el cuarto mandato consecutivo.

-¿Qué momentos disfruta de ser Intendente?

-Nunca. No, no disfruto. A mí el poder me duele.

-Entonces ¿por qué le gustaría ser otra vez intendente? Porque disfrutaba el trabajo como pediatra...

-Mucho. Jugaba con los chicos. Acá no puedo jugar.

-Si le gusta su profesión, a lo mejor una persona comprometida asume un mandato o dos, cumplió con su deber cívico...

-Tengo muy metida la política adentro a través de mi familia, de mi padre, de mi ideal. Quiero otro país, otra democracia, peleo por eso, pero me duele. Esta democracia la quiero al ciento por ciento pero no la quiero así.

-Ni un instante se permite disfrutar de algo, una obra…

-No, termina la obra y terminó para mí, vamos a otra. Es un poco masoquista lo mío.

-Cuando un vecino le dice algo lindo...

-No lo tomo. Vi a mi padre. Terminó la intendencia y se quedó solito. Como corresponde, pero antes había cientos de personas en casa. Todo eso lo viví.

-La soledad del poder...

-Yo pongo una barrera. Agradezco y punto. No me la creo.

-Algún amigo le habrá dejado la política.

-Sí, pero no son muchos amigos. Gente buena, de bien, mucha. Igual no me la creo y te vas preparando. Tenés que ser frío. Si no, te crees Gardel. Y no. Hago las cosas, me gustan, me acompañan los muchachos y a otra cosa.  

EL GABINETE

“Se van acostumbrando y se me van quedando algunos”

-Adelantó que se viene algún cambio en su Gobierno.

-Si soy candidato a intendente...

-Ah, no son para este último año...

-No, este año va a haber alguna rotación, pero si hay un próximo mandato mío, va a haber cambios importantes en el Gobierno.

-De los secretarios...

-De todo nivel.

-¿Están cansados?

-No, porque es importante renovarse, tener fuerza, reinventarse. Siempre una persona que empieza en un lugar, lo hace con mucha fuerza. No me quiero mandar la parte, soy un poco distinto.

-¿Les cuesta seguirle el ritmo?

-No sé si les cuesta seguir el ritmo, se van acostumbrando y se me van quedando algunos. Es bueno, y es bueno para nuestro partido, una renovación y más que nada con juventud.

-¿Tiene ganas de volver a ser intendente, ir por otros cuatro años?

-No me molesta.

-Una cosa es que no le moleste y otra, tener ganas...

-A mí me dieron todo, el radicalismo y el pueblo de Tandil. Quedo a disposición.

-Cuando se piensa en una nueva campaña y la posibilidad de un nuevo período…

-La campaña en mi caso es muy simple…

-No digo que se canse, pero tal vez se escucha que no hay otra figura fuerte…

-Hay. Las figuras están, los chicos jóvenes están, los tenemos que armar, publicitar y acompañarlos. Cómo no, sí puede haber.

En mi caso se da que yo no le voy a contar al pueblo cómo soy, ya me conoce. Si soy el candidato, mi campaña es muy simple. Por lo que diga después de doce años, no voy a convencer. El que cree que he hecho las cosas bien, ya está convencido. La gente me va a volver a votar.

-¿Cómo se hace para renovar el gabinete sin dejar heridos?

-La política no es fácil. El que es muy razonable, no dice nada. Y el que no es tan razonable, se va ofendido.

-No se ha notado a lo largo de su gobierno que se vayan ofendidos...

-He tratado bien a todo el mundo, pero siempre a alguno le puede doler.

-¿Y esa decisión va a ser difícil?

-Sí, diría que más difícil que decir sí o no a la candidatura. Porque esa es personal, en la otra intervienen otras personas.

-¿Cómo juega el afecto? Después de tantos años de compartir el trabajo...

-Te juegan, te duelen. No dormís varios días. Pero la política es un norte, con principios, con conducta, con moral. Tiene que ser correcta, no es un club de amigos. Cuando hay que tomar una decisión... He tomado decisiones últimas con personas que han sido amigos míos y tuve que tomarlas.

-Como la de la Usina.

-(asintió)

-¿Ya hay algún nombre para suceder a Oscar Maggiori?

-Ya tenemos varios nombres. También pregunto a mis colaboradores cuál les gustaría, cuál puede ser el perfil. Algunos me dan un nombre y otros me dan otro. Otros tengo pensados yo. Lo estamos analizando y estoy pidiendo opinión para hacer lo mejor.

-¿Qué perfil busca? Es un lugar interesante...

-En mi opinión, empresarial. La Usina no tiene ningún tipo de problema energético, es muy prolija y está muy bien la iluminación en Tandil; desde 2003 vengo pidiendo la diversificación (del objeto). Nos ha llevado su tiempo y hemos conseguido bastante, hoy está haciendo gas, cloacas, asfalto, ahora tomó Cami Emergencias. Me gustaría que hubiera un seguro de sepelio con la familia y que después decida; cuando le toque un momento triste y desagradable, ir a donde quiera pero tiene un seguro a bajo costo y lo use con la empresa que quiera.

Como el 60 por ciento de la Usina es municipal y tiene libertad de acción con bancos y con todo, quiero que sea un brazo derecho del Municipio para que avance en muchas cosas en Tandil que nosotros estamos trabajando por la carta orgánica. No puedo sacar un crédito en un banco privado para hacer una obra, en cambio la Usina sí.

 

“A mí me molesta”

-¿Cómo afectaron las investigaciones judiciales por el Hipódromo y en Desarrollo Social a su equipo de trabajo?

-Es correcto que haya denuncias, es correcto que nos presentemos a la Justicia. Estamos muy tranquilos.

A mí me molesta. A la gente que la han involucrado son señores, no se han puesto un solo peso en el bolsillo, bajo ningún punto de vista. En el Hipódromo pasa lo mismo, hemos apoyado totalmente lo que son los deportes con los camiones regadores, se los damos a APAC, al Motoclub cuando funcionaba, se los dimos a (ex concesionario Daniel) Blanco cuando los pidió sin ningún tipo de pensamiento, bajo ningún punto de vista hubo nada.

Con lo otro, lo mismo. No hay ninguna entrega de dinero a ninguna persona no necesitada en acción social. Así que hay que tragar amargo y escupir dulce, y esperar que esto termine. 

 

 

“Si Scioli fuera presidente y yo intendente, seguiríamos igual”

 

“Si tengo fuerza, quiero tratar de que por lo menos Tandil sea un ejemplo de cómo es una democracia”, dijo Lunghi al rechazar la posibilidad de continuar su carrera política fuera de los límites de este partido.

Y en la casuística, analizó su relación con el gobernador Daniel Scioli: “Es correcta, es democrática, no tengo nada que ver con el sciolismo. No lo voto, él lo sabe. Nos llevamos perfecto porque a solas, somos totalmente sinceros. No le pregunto de la interna de él. Nosotros hablamos de proyectos. El sabe que no me corro un centímetro, se lo he dicho; que para lo que me necesite que esté totalmente persuadido que es importante para la provincia, voy  a estar al lado de él”.

-Ahora, si llega a ser presidente, ¿a Tandil le caería bien?

-Bueno, si él fuera presidente y yo intendente, seguiríamos igual porque siempre nos hemos respetado. El me habla para preguntar cómo está una obra, ¿qué viene a ser un gobernador? ¿Y qué tiene que hacer un intendente? El peronismo de Tandil está equivocado, vive equivocado. El respeta a quien votó la ciudadanía y yo respeto a quien votó la ciudadanía de la provincia.

Y siempre que hablo con él, voy con carpetas, pero fundadas. Muchas me ha dado y otras no. No voy a decirle quiero tal cosa, le llevo todo escrito, anotado, estudiado, voy con el plano. Tengo que hacerlo así.

Y después charlamos. Se ha dado, no digo una amistad pero me consulta de algún remedio. Por ahí me llama. A veces puede tener necesidad de hablar con uno que piense distinto, que no sea de su partido, y conversamos un rato de una forma caballeresca y muy bien. Pero eso es la democracia. Raúl (Alfonsín) lo decía, si no hay diálogo no hay democracia. Raúl decía estamos en democracia pero hay un problema: faltan demócratas, y esto es lo que le pasa al  país. Vos pensás distinto y te arrancan la cabeza. Scioli a mí no me la ha arrancado ni yo se la he arrancado a él.

-¿Es un demócrata?

-Claro, conmigo es un demócrata. Ha venido 4 ó 5 veces el último año. No es tan común que venga a una ciudad tan seguido. Yo le pedí las luces y me las dio. Le expliqué y le dije vamos a hacer un ejemplo de una iluminación alternativa, no pongamos cables con energía; algo que se gaste en la puesta en marcha de las pantallas y después, punto y aparte, que se cargue con el sol. Le gustó la idea y lo hizo, porque lo pagó la Provincia. El resto lo pagamos todos nosotros, o sea el Cristo.

Y eso tiene que ser así, la democracia, que todavía no es así. Y muchos chillan porque me viene a ver a mí a Tandil y si las ciudades andan bien, la provincia anda mejor. El le tiene que dar mucha importancia y tener mucho diálogo con los intendentes. Aparte está cumpliendo con lo que dijo cuando asumió: ‘Voy a ser el intendente número 136’.

Muchos del peronismo acá se rasgan las vestiduras porque viene a hablar conmigo. Eso no es democracia. 

 

 

“No robo proyectos”

En un tramo de la charla, Migule Lunghi destacó que el Cristo de las Sierras “se empezó a gestar en 1965, porque la idea no es mía. Yo no robo ideas. La idea es de mi padre, y tengo sus carpetas”.

El segundo paso lo dio el día de la inauguración de El Fundidor, en un ágape que Apymet ofreció para los metalúrgicos de distintas provincias que habían llegado a la ciudad para un congreso. “Al final de la picada me dieron el micrófono para saludar. Entonces les di la bienvenida, les agradecí que hayan venido a Tandil y le pedí a Apymet, como desafío, que me ayudara a hacer el Cristo de las Sierras”, recordó.

Algunos años después, Omar Farah le avisó que tenía todo listo para empezar con la obra y “le dije, bueno, vamos. Yo se lo pedí, no nos vamos a achicar. Ahí empezamos a hacer un trabajo de hormiga”.

El siguiente interrogante fue la ubicación. “Ahí puedo decir que mi padre era un poco más aventurero que yo, porque lo quería poner arriba de las sierras de Las Animas que, por supuesto, se ve de todos lados. Pero no sé cómo hubiera hecho para subirlo: 13 toneladas sin camino y hacerle el camino en esa época”, evaluó.

Retomando el proyecto actual, destacó que el director de Vialidad Guillermo Allasia recorrió a caballo las sierras de Tandil y colaboró el secretario Mario Civalleri, hasta que dieron con el espacio de Don Bosco. “Es muy bonito y se ve todo Tandil. El paisaje es muy lindo y a la gente le gusta, le ha caído muy bien”, sostuvo.

-¿Es el gran acierto de 2014?

-Es una obra más.

-¿Es la que más le gusta?

-A mí la que más me gusta es el Hospital de Niños. 

 

“Ellos hablan; yo hago”

En otro tramo de la entrevista, el jefe comunal trajo a colación los cuestionamientos del concejal Pablo Bossio por los 8 millones de pesos que el Municipio destina a cubrir alquileres sociales. “Dicen muchas cosas. El día que estén sentados acá, si llegan, se van a dar cuenta de que no es así. Hay que ser tolerantes y escucharlos. No hablar mucho. Caminar acá enojado y después se me pasa”, describió.

Volviendo a la problemática habitacional, argumentó que “con 8 millones hago 40 casas y tardo dos años. Con 8 millones le estoy dando casa a 600 familias. ¿Qué hago? Hago. Ellos hablan. Yo hago, le estoy dando techo a 600 familias. De la otra manera, por dos años no le daría a nadie y después, le daría a 40 familias. Ellos hablan; yo hago”.

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