Es un sueño de la provincia tan antiguo como las promesas. Sin transporte moderno, el mundo va a seguir quedando lejos.
El tren, si vuelve, será una fuente de trabajo segura para miles de personas, entre la mano de obra capacitada, hoy desocupada, los futuros trabajadores ferroviarios, la “resurrección” de los talleres que dieron vida a nuestros pueblos y, por añadidura, el derrame que producirá en el aumento de actividad comercial, servicios, comunicaciones, entre otros.
Quedó para los funcionarios locales la tarea de cuantificar la producción local para así justificar la inversión que implica el arribo del tren; por obvio que parezca, si el tren es de carga, hay que cargarlo.
Hoy están recopilando los datos en el sector privado, porque las estadísticas oficiales de Salta están congeladas en 2009.
Una reciente publicación nos informa que en los últimos 5 años se aprobaron solo 117 mil hectáreas para incorporar como superficie productiva.
En el norte hay tres millones y medio de hectáreas abandonadas a su suerte, que no es precisamente la que les depara la naturaleza, sino la que les impone la depredación y el desmanejo. Una superficie donde hoy imperan la pobreza y el desempleo, pero que se podría transformar mucho más rápido de lo que se piensa.
Hoy por hoy, la realidad nos lleva a pensar que la resultante generada de los campos en producción no será suficiente para alentar la inversión ferroviaria.
El beneficio para el campo
El tren mostrará las virtudes y los beneficios de la mayor parte del total de productos agropecuarios primarios, preindustrializados, industrializados, a granel y envasados, que provienen de las superficies incorporadas a la producción antes de 2008.
Son los resultados de lo que muchos de nuestros actuales funcionarios describían como “tierras depredadas, deforestación, inconducta ambiental, festival del desmonte” y otros tantos calificativos que aplicaron por conveniencia de momento.
Hoy la provincia retrocedió, porque el que se detiene, retrocede, y ellos en privado- se muerden la lengua.
Por eso, es importantísimo que el tren vuelva.
Será bienvenido.
Desarrollo humano, por JORGE PAZ, ECONOMISTA UNSA
Hay ejes que trazan la diferencia entre un programa de crecimiento productivo y económico de un proceso de desarrollo inclusivo y multidimensional.
Es esencial pensar el impacto de las acciones transformadoras en el nivel de bienestar de la provincia de Salta, nivel de bienestar que incluye los impactos sobre el empleo, los salarios y los ingresos familiares, hasta los aspectos sociales, políticos y culturales.
Sin esos componentes, lo que pueda lograrse será crecimiento económico, imposible de sostener en el mediano y el largo plazo sin un proceso de desarrollo humano que lo acompañe, lo refuerce y lo haga sustentable.
Ventajas comparativas, por JUAN LUCAS DAPENA FERNÁNDEZ, DOCTOR EN CS. ECONÓMICAS
Salta tiene una ventaja comparativa en el sector agropecuario, por las condiciones y la ubicación privilegiadas puede producir desde tabaco hasta vinos o bananas; se puede trabajar con ganado vacuno, pequeños rumiantes, aves y porcinos. Ahora bien, es necesario convertir esas ventajas comparativas en ventajas competitivas. Para eso hace falta incorporar tecnología, infraestructura, inversión y conocimiento. Debe ser hecho en forma planificada y en forma conjunta entre el sector público y privado. El campo es una fuente de recursos y empleo. Es necesario agregarle valor para convertir esas ventajas comparativas naturales en una economía con ventajas competitivas.
Hecho en Salta, por NICOLÁS CORNEJO, LICENCIADO EN ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS
Tanto Argentina como Salta parecen condenadas al éxito; pero no todo es tan simple. Se necesitan políticas públicas y planificación agropecuaria que hoy no existen para expandir las fronteras productivas. Más producción no significa menos medio ambiente, existe marcos legales y ámbitos de control para proteger el medio ambiente. No solo hay que potenciar la producción sino generar un músculo comercial que hoy no existe para completar la cadena de valor y que desde Salta podamos comercializar en Argentina y en el mundo nuestros productos. Y hay que trabajar para posicionar productos y marcas con valor agregado de Hecho en Salta.
La Legislatura provincial votó a favor del dengue, sin saberlo
El ambiente es “el hombre y su entorno”; al actuar o decidir sobre el ambiente debemos hacerlo siempre teniendo en cuenta primero al hombre. Por ejemplo, hacer un ordenamiento territorial solo del bosque nativo es mirar nada más que una parte y seguro equivocamos el camino, con resultados graves para la gente. Esto ya lo comprobamos en carne propia.
Somos amigos de repetir errores. Hace muy poco y pensando en proteger el ambiente de los resultados negativos por el uso inadecuado de agroquímicos, legislamos al respecto, lamentablemente mirando con un solo ojo.
El proyecto contó con el voto casi unánime en la Legislatura y fue promulgado en plenas fiestas de fin de año. Nadie se dio cuenta de que era una copia del que se aprobó en Neuquén y que prohibe el uso de cipermetrina, que es el producto que se usa para combatir el dengue. Hubo un brote en Orán, que el gobierno negó, pero que existió, y allí diputados y senadores se enteraron de lo que habían votado. Claro, quizá sea mucho pedir que lo legisladores averigen sobre lo que aprueban.
La ley además de desprolija es contradictoria e inadecuada, ni el más inspirado podrá mejorar con la reglamentación lo que ella dispone en su letra. Hay muchos y bien fundados reclamos al respecto. Por mi parte quiero agregar que lo dispuesto en la misma prohibe a la Nación a continuar con la efectiva labor preventiva que, desde hace años, desarrollaba con eficacia en el norte de Salta.
Por mirar con un solo ojo, nos está ganando el dengue.

Comentá la nota