Sin rivales políticos de peso, se descuenta que el presidente ganará los comicios del 3 de junio, que fueron calificados de "farsa" por la oposición y rechazados por Occidente
"Yo, el ciudadano Bashar Hafez al-Assad, deseo presentar mi candidatura al puesto de presidente de la república siria" , indicó el mandatario en una carta leída por el presidente del Parlamento, Mohammed al-Laham.
En caso de resultar vencedor de los comicios, Al-Assad, cuya familia está en el poder desde hace más de 40 años, dirigirá el país durante otros siete años, a pesar de tres años de guerra civil que empujaron al éxodo a la mitad de la población.
Si bien Al-Assad es el séptimo candidato que se presenta en lo que teóricamente es la primera elección presidencial en más de medio siglo, los comicios fueron calificados de "farsa" y "parodia de la democracia" por la oposición en el exilio y los países occidentales.
El desenlace de estas elecciones es previsible, ya que se desarrollarán en las zonas totalmente controladas por el régimen, o sea 40% del territorio donde vive un 60% de la población, según el geógrafo francés especialista en Siria Fabrice Balanche.
Los seis "competidores" del actual presidente, en tanto, son desconocidos, ya que a principios del mes pasado el Parlamento votó una ley electoral que estipula que los aspirantes deben haber vivido en Siria diez años consecutivos antes de la fecha de su registro como candidatos y no disponer de otra nacionalidad.
En la práctica, esa norma imposibilitó que se presentaran gran parte de los dirigentes opositores, dado que muchos residen en el extranjero.
Por otra parte, las autoridades prohibieron el derecho de voto a los refugiados que salieron ilegalmente del país, aunque autorizaron a los sirios que viven en el extranjero a votar "si su residencia es legal", según el presidente de la Comisión Electoral.
La oposición y los militantes criticaron los preparativos para estas elecciones, que calificaron de "puesta en escena". En un comunicado, la Coalición Nacional Siria (Cnfros), principal alianza opositora del país, denunció que el anuncio de la candidatura de Al-Assad "forma parte de una farsa nacional en la que el régimen demuestra que está desconectado, y es irrelevante respecto de lo que ocurre sobre el terreno".
Además, recordó que el mandatario "es el responsable de la muerte de más de 200.000 civiles [según sus propios datos], del desplazamiento dentro y fuera de Siria de más de nueve millones de ciudadanos y de la destrucción de la economía y la infraestructura del país".
También los países occidentales, que exigen la partida de Al-Assad como primer paso hacia una solución política en Siria, se oponen a los comicios. Mientras Alemania consideró "aberrante" que se lleven a cabo elecciones dada la situación actual en el país, el vocero de la ONU Stéphane Dujarric denunció que "semejante elección es incompatible con el espíritu y la letra del comunicado de Ginebra" sobre una transición democrática en Siria.
"Esa candidatura y esas elecciones son un absurdo y una parodia trágica. Ninguna legitimidad puede salir de esa elección fantasma en un país devastado" por la guerra, declaró, por su parte, la cancillería de Francia.
Nacido el 11 de septiembre de 1965, Al-Assad heredó el puesto de presidente de su padre, Hafez al-Assad, que murió en 2000. Tras la muerte de su progenitor, que estuvo al mando del país durante casi tres décadas, Bashar Al-Assad fue declarado presidente por el Parlamento tras un referéndum. Y siete años más tarde renovó su mandato en otro plebiscito.
CASI 14 AÑOS EN EL PODER
Bashar Al-Assad
Presidente sirio
En 2000, tras la muerte de su progenitor, que gobernó Siria durante casi tres décadas, Al-Assad fue declarado presidente por el Parlamento, tras un referéndum en el que recibió una aprobación del 97,29%
Siete años después, renovó su mandato en otro plebiscito, en el que obtuvo el 97,62% de los votos
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