El presidente de Portugal, el conservador Anibal Cavaco Silva, prometió ayer luchar contra el endeudamiento externo del país, tras confirmarse su reelección en primera vuelta con el 53,5% de los votos, en una señal de que en medio de la grave crisis económica y el temor a un rescate financiero los portugueses apuestan por el continuismo.
Su principal rival, Manuel Alegre, candidato del Partido Socialista (PS) que gobierna Portugal, no logró su objetivo de ir a ballottage al obtener 19 % de sufragios. De todas formas la abstención fue alta, de 53% frente al 39% en 2006.
Aunque su partido está en la oposición, la reelección de Cavaco Silva para un cargo mayormente simbólico dará impulso al gobierno del primer ministro socialista, José Sócrates, quien cuenta con el respaldo clave del presidente a fin de avanzar con drásticos ajustes para achicar el déficit.
Comentá la nota