"En los últimos años, en el mástil se han colocado tres placas de bronce en alusión a la reforma de la Plaza, está plagado de nombres propios, en una de esas placas el nombre del intendente actual de Saladillo, aparece dos veces.
En total el nombre del intendente se lee en seis oportunidades, ¿está mal?, ¿hay algo que lo impida?, no, solamente parece un poco sobreabundante. En el busto a Alfonsín están todos los nombres de concejales y funcionarios. La Plaza de Saladillo habla mucho de política.
La Plaza no habla de literatura, ciencia y tecnología, música, deporte, medicina. La Plaza de Saladillo no habla de amor, no hace referencia a las parejas que han sellado su amor en un banco de la Plaza, un primer beso, el desencanto de un amor no correspondido".
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