En la Plaza de San Pedro muchos preguntaban si no era una broma

En la Plaza de San Pedro muchos preguntaban si no era una broma
La novedad corrió como reguero de pólvora entre los peregrinos que fueron al Vaticano.

La primera reacción en la Plaza San Pedro fue de desconcierto e incredulidad, tras conocerse ayer el anuncio de la renuncia del papa Benedicto XVI. "¿Es verdad, el Papa renuncia?", "¿pero por qué, está mal?". Luego, en unos minutos la noticia del adiós del Pontífice dio vueltas al mundo y las reflexiones fueron más profundas, más meditadas. "Tomó una decisión difícil pero profunda, fue un gran Papa pero hoy es también un gran hombre", dijo una monja.

"Un Papa sabio, fuerte y responsable. En el mundo del Twitter él se va en latín. Esta es su verdadera fuerza. Fue un grande hasta el final", afirmó un grupo de españoles.

Así, romanos, turistas y fieles de paseo en la mañana de ayer en la Plaza San Pedro y en las callecitas de Borgo Pio, cerca del Vaticano, reaccionaron al anuncio histórico.

En la Plaza San Pedro, donde está un grupo de fieles estadounidenses desde hace días en oración, junto a una cruz enorme, al principio reina la sorpresa. Los turistas, sobre todo japoneses, fotografiaban las cúpulas y a la noticia replicaban "really"?

Muchos pensaron que era una broma y preguntaban "¿pero un Papa puede renunciar?".

Están los incrédulos que buscan una explicación, quien piensa en una enfermedad grave, en un "complot en el Vaticano" digno de Dan Brown, o en un simple y humano cansancio, vista la edad.

La comparación más recurrente entre la gente de Borgo, que de hechos del papado sabe desde hace siglos, es casi descontado: el papa Celestino V. Uno de los voluntarios de la Emergencia de los Caballeros de Malta que trabajan en la Plaza San Pedro lo recordó: "Lo que sucedió hoy tiene un solo precedente, el gran rechazo de Celestino V de dantesca memoria."

Otros se preguntaron "¿qué sucederá mañana? ¿qué significa esta renuncias?". Alguien, entre en serio y en broma, le responde que "luego de un Papa extranjero y uno que renuncia ahora llegará un 'Papa negro', como dice la profecía."

Alguno razonó sobre el alcance histórico de la renuncia. "Lo lamento, debe ser muy difícil para un Papa tomar una decisión de este tipo", reflexionó un joven sacerdote alemán.

Una turista canadiense agregó: "No soy católica pero la noticia de la renuncia me deja de verdad sin palabras." Otro peregrino agregó "es un relámpago en un cielo sereno, no hay palabras".

"La impresión, en caliente, es que el Papa quiere dejar paso a un joven, que sea capaz de dirigir la crisis dentro del Vaticano. Benedicto XVI es un agustiniano y coincide con San Agustín cuando dice 'yo soy jefe, sólo si puedo servir'. Entonces, a mi parecer, quiere dejar el lugar a un joven que tenga la energía para conducir en la crisis interna del Vaticano, donde él nunca se encontró bien, ni siquiera cuando era cardenal", opinó la monja Elisabetta, una religiosa agustiniana que estudia en Roma.

Un grupo de estudiantes napolitanos, de paseo, expresaron una lección política. "Es un Papa verdaderamente moderno y un verdadero transformador. Otro que los políticos. De él hoy llegó una lección de humanidad y honestidad para todos. Justamente los políticos y toda la Iglesia deben tomar ejemplo de él", afirmaron. «

Ansa

Antecedentes

265 pontífices hubo en 1980 años de papado en la Iglesia Católica. Sólo cuatro renunciaron. El último fue Gregorio XII en 1415.

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