Los platenses cambian hábitos para defender su bolsillo ante los aumentos

La devaluación del peso que derivó en ajustes de precios de distintos productos, hizo cambiar algunas costumbres de los consumidores.

Desde fraccionar más los productos controlando minuciosamente su peso hasta comer menos carnes vacuna o elegir cortes económicos. Los platenses recurren cada vez más al ingenio y distintas estrategias de compra para hacerle frente a la inflación -que más allá de los porcentajes obtenidos por mediciones oficiales o privadas nadie niega- y así cambian sus hábitos a la hora de salir a hacer los mandados. La devaluación hizo reaccionar a los consumidores que defienden más su dinero y eso se hace notar con fuerza en los supermercados, verdulerías y carnicerías de barrio. Los consumidores platenses ahora miran más el peso de cada producto que, en muchos casos, suelen venir en envases más chicos y engañan la vista. También ponen la lupa en los costos de las mercaderías, buscan los carteles de “precios cuidados” y tienen una marcada tendencia a fraccionar las compras, es decir llevar de todo un poco y en menor cantidad. “Se terminó eso de deme dos o tres kilos de tomates. Ahora la gente agarra dos o tres tomatitos para la ensalada del día y listo”, graficó el dueño de una verdulería local. En una amplia recorrida realizada por negocios del rubro alimenticio pudo advertirse distintas actitudes de los consumidores platenses que marcan una tendencia de cambios de hábitos: en las carnicerías muchísimos clientes ya no compran por kilo de cada corte, sino que el pedido lo hacen de acuerdo al dinero que tienen en su bolsillo; “deme 30 pesos de carne picada, o 20 pesos de nalga...”, piden los clientes, según señaló Fernando Ibalo que atiende un local del ramo en 19 y 44. Además apuntó que los precios se incrementaron en un 20% desde principio de año y que se nota una clara caída en las ventas de hasta un 30% con respecto a diciembre. Tanto Ibalo como otros carniceros, coincidieron en que los clientes se inclinan en estos días por los cortes más baratos. Hoy el asado cuesta en promedio 60 pesos el kilo, la picada especial 44 pesos y el pollo, que aumentó en los últimos días, se ubica en 24 pesos el kilo. “Puede ser que la gente lleve un poco más el pollo, pero la suba en las ventas de este producto contra la carne vacuna no es tan significativa”, expresaron. MAYOR COMPROMISO A LA HORA DE COMPRAR Desde Deuco, una de las entidades de defensa al consumidor que existe en la Región, su representante Ignacio Laborde subrayó: “se hace muy evidente el mayor compromiso de los consumidores cuando salen a hacer sus compras. Compromiso en todo sentido, en controlar los precios, comparar valores con respecto a semanas anteriores, verificar que efectivamente se publiciten los `precios cuidados` y que haya mercaderías con esos valores en las góndolas”. “A tal punto se hace sentir ese compromiso de la gente para defender su dinero, que las denuncias contra supermercados o comercios que violan la ley de Defensa al Consumidor se incrementaron notablemente desde comienzos de 2014” sostuvo Laborde, y consideró: “la mayor participación de la gente tiene mucho que ver con el compromiso que asumió el Estado, empezando por el municipal, en defender a rajatabla el acuerdo por los precios y el derecho de los consumidores” Desde las asociaciones se hizo saber que “numerosas denuncias que hacen los platenses tienen que ver con la falta de carteles exhibiendo los precios de los productos, algo que se volvió más notorio desde la devaluación que llevó el dólar oficial a casi 8 pesos”. “Se terminó eso de deme dos o tres kilos de tomates; ahora la gente agarra dos o tres tomatitos para la ensalada del día y listo” “Hay una incidencia colectiva. Los consumidores ya no se sienten solos, hubo una evolución, un nucleamiento y entonces han dejado de ser sujetos individuales. La gente ya mira hasta la información nutricional antes de adquirir un producto. También se está motorizando en estos días una política municipal de control que repercute en los consumidores, quienes así asumen un mayor compromiso”, sostuvo Laborde. VERDURA Y ROPA Otra tendencia es que la gente compra para el día con el fin de “controlar más sus gastos”. Luis Oscar Aznar, que tiene una verdulería en la zona de Plaza Azcuénaga, apuntó que “los clientes retacean en sus compras. No piden por kilo sino por unidad, dos o tres bananas, tres o cuatro tomates, así compran ahora. Y la verdura de hoja como la lechuga que está cara se vende poco y a veces se termina pudriendo. Eso nos obliga a nosotros a comprar menos en el Mercado”. Aznar nota que hay mucha gente que llega de otros barrios (ver nota aparte) a su negocio, y subrayó que “ha aumentado mucho la fruta que tiene carozo, como el durazno y la ciruela”. Por otra parte, los negocios de ropa del centro platense, como se consignó en notas anteriores, han adelantado las liquidaciones de temporada y recurrieron a distintas estrategias de ventas para atraer clientes. Sin embargo, sus dueños aseguraron que “no existe un repunte y casi no entra gente a los locales”. Sara Sofía Barreta, de un local de calle 8, precisó que otra cosa que se nota es que “la gente paga más con tarjeta de crédito. Sea en una, dos o tres cuotas, usa mucho más el plástico que hace unos meses”. Las liquidaciones llegaron a la Ciudad con descuentos de hasta un 60% en la indumentaria de verano, pero a pesar de ello “las ventas están casi paradas”, concluyeron los comerciantes del ramo.

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