El Calamar derrotó por 2-1 a San Telmo durante la tarde del sábado en la Isla Maciel, en un partido para el infarto; Adrián González puso en ventaja a Platense, Viotti lo empató de penal faltando tres minutos y Talín selló la victoria en la última; Villa San Carlos empató y Platense quedó a dos cuando quedan tres puntos en juego.
El equipo comandado técnicamente por Pedro Monzón hizo su trabajo, sumó la cuarta victoria en forma consecutiva (la segunda como visitante) y quedando tres puntos en juego quedó a dos del conjunto de Berisso, que el próximo fin de semana jugará la última fecha como local ante Barracas Central. Platense está obligado a conseguir un triunfo en su último partido ante Estudiantes de Buenos Aires y debe esperar que San Carlos deje puntos en el camino: si pierden se coronará el Calamar y si empatan habrá que jugar un partido de desempate en cancha neutral y si ganan finalmente ellos conseguirán el primer ascenso.
El partido fue un sufrimiento de punta a punta, ante un equipo que ya descendido a la Primera “C” parecía jugar por algo más. Platense dominó las acciones desde el primer minuto pero le costó mucho generar riesgo en el arco 'Candombero'. Las más claras de la etapa inicial fueron un par de remates de media distancia que se fueron apenas desviados o con rebotes que derivaron en tiros de esquina. Hernán Mattiuzzo vio la décima amarilla en lo que va del torneo y tendrá que cumplir con una sola fecha de suspensión, puesto que pasaron más de tres meses de cuando recibió la quinta.
En el complemento llegó lo mejor del partido. A los 27 minutos Platense abrió el marcador gracias a una magistral ejecución de un tiro libre de Adrián González. El defensor acomodó una pelota complicada, sobre la banda izquierda pero con un ángulo más que cerrado, lo que no le impidió clavarla limpita en el fondo de la red del arco local ante la salida en falso del arquero.
Los minutos comenzaron a correr con más intensidad y San Telmo pareció acordarse cómo se jugaba. Y faltando cinco minutos para el final Héctor Paletta decidió sancionar un discutido penal para el dueño de casa, luego de un supuesto golpe del recientemente ingresado Guido Rutili sobre la nuca de un adversario. Rafael Viotti se hizo cargo de la ejecución, cambió por gol y pareció quitarle la esperanza al público Calamar sellando el empate.
Platense movió desde la mitad de la cancha y entendió que tenía que dejar la vida para conseguir el resultado ansiado. Y así fue. Tras un centro desde la izquierda, Gonzalo Peralta la empujó erróneamente con la cabeza, Marcos Godoy la empaló desde la derecha y de cabeza apareció Facundo Talín para marcar su séptimo tanto con la camiseta del Marrón y quizás el más importante, devolviéndole la ilusión a todo Saavedra, Vicente López y alrededores.
Paletta pitó el final y el Calamar se llevó nuevamente los tres puntos, en un cierre con algunos incidentes por parte del público local, que no toleró el grito de gol de los dirigentes de Platense que estuvieron presentes en el estadio. Por suerte la situación no pasó a mayores y la tarde del sábado tuvo un final más que feliz.
Comentá la nota